¿Realmente es alcanzable el futuro que muestra el cine de ciencia ficción?

Warner Bros estrenó este viernes Blade Runner 2049, una cinta futurista que continúa el legado de la legendaria película de ciencia ficción del año 1982.

La cinta se convirtió en una de las películas más alabadas del género, es una adaptación de la  novela ‘¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?’ (1968), y nos transporta a una ciudad de Los Angeles del futuro en un año tan lejano para la época en la que se estrenó como el 2019.

Los habitantes de esa época circulan en autos voladores, llamados “Spinner”, los cuales pasan por enormes vallas publicitarias animadas mientras droides monitorizados reproducen mensajes sobre colonias de otros mundos.

La historia claramente nos muestra cómo lla humanidad se ha abierto camino fuera de la Tierra en un momento en que el cambio climático parece irrefrenable.

El progreso se ha encaminado a la creación de formas de vida humanoides llamadas “Replicantes”. Estas criaturas son formas de vida humana tratadas como esclavos y bufones por sus propios creadores.

Entre los vehículos y las pistolas de alta potencia, 2019 definitivamente carece de alguna de la tecnología que ya tenemos a nuestra disposición como dispositivos móviles, computadoras portátiles o conexión a internet.

En un asunto más apegado a la realidad, los gobiernos han promovido la industrialización y la innovación sustentable, mediante el rápido incremento del gasto en I+D (Investigación y Desarrollo) y el aumento del número de investigadores.

Los cinco primeros en la clasificación, en términos de gasto absoluto en I+D, son  grandes potencias económicas: Estados Unidos, China, Japón, Alemania y la República de Corea, países de donde están las marcas poderosas del mundo en diversos segmentos como tecnología, farmacéutico, automotriz, manufacturero, alimenticio, sólo por mencionar algunos.

De acuerdo con la UNESCO, las regiones han venido fijando sus propios objetivos de gasto en este sector: el más conocido es el de la Unión Europea (UE) que se ha propuesto aumentar la inversión global en I+D hasta el 3 por ciento del PIB hacia el 2020.

Según los datos del organismo, en el mundo entero sólo seis países han logrado superar el objetivo del 3 por ciento y tres de ellos son economías pequeñas de la UE: Dinamarca, Finlandia y Suecia.

Este grupo figura por detrás de Japón, que alcanza el 3.6 por ciento y de Israel, que llega a la impresionante marca del 4.1 por ciento.

Y por delante de todos, se encuentra el líder mundial, la República de Corea, que registra un 4.3 por ciento. Austria, Alemania y Suiza bordean el 3 por ciento, al igual que Estados Unidos, que es el país que más gasta en términos absolutos.

Finalmente la realidad se parece cada vez más a la ciencia ficción porque ahora contamos con conocimientos sobre el funcionamiento del universo y tecnologías que nos permiten lograr casi cualquier cosa que nos propongamos.

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