• Hasta el 88 por ciento de los mercadólogos están conformes con el rendimiento del video-marketing

  • Instagram es, de acuerdo con Zariance, mejor que Facebook en tasas de interacción

  • Los videos patrocinados en esta red social generan más reacciones del público que las imágenes

Está cada vez más cerca el 2020 y es un excelente momento para que las marcas reflexionen sobre su estrategia de marketing. Al final, no hay mejor punto que finales del año para dar un paso atrás, mirar tanto los aciertos como los errores, y arrancar con el pie derecho. Para ello, es necesario que las compañías examinen con cuidado absolutamente todos los canales en donde tienen presencia. En especial, cada red social desde donde conectan con los usuarios.

Las redes sociales son fundamentales para el desarrollo de una estrategia de marketing. En especial cuando se trata de una de video. De acuerdo con Oberlo, los consumidores prefieren este tipo de contenidos que cualquier otro cuando navegan por estas plataformas. Además, en cifras de Biteable, las publicaciones con estos materiales en Facebook o Instagram tienen 48 por ciento más interacciones. Según Smart Insights, aumentan la tasa de interacción general.

Una de las plataformas más prometedoras para el video en el social media marketing es Instagram. De acuerdo con Mediakix, solo en el primer trimestre de 2017, más de 5.2 millones de usuarios consumieron contenidos audiovisuales en la red social. El número solo ha ido aumentando progresivamente con el paso del tiempo. Hace poco, mostramos algunos tips de Marketing Profs para mejorar la estrategia de video en Instagram. Ahora traemos otros cinco:

Hacer videos cortos para el marketing de Instagram

Para la gran mayoría de los usuarios, los mejores contenidos son aquellos que pueden consumir rápida y convenientemente. En este sentido. es fundamental que las marcas enfoquen sus esfuerzos comerciales en la red social a satisfacer esta misma necesidad. Los formatos más largos funcionan en otras plataformas, pero no aquí. Es preferible generar recursos que no se extiendan más allá de los 60 segundos, en la medida de lo posible.

Aprovechar el poder de otras redes sociales

Instagram, por sí misma, es una gigante dentro de la industria. Sin embargo, no tiene el alcance que tienen otras plataformas más grandes, como su sitio madre Facebook. Así pues, una buena oportunidad sería promocionar la estrategia de video-marketing a través de otros canales. Así se puede multiplicar el alcance potencial muchísimo más. Incluso se puede usar la misma técnica en lugares más pequeños, como Twitter, ya que cada audiencia es distinta.

Prestar mucha atención a los horarios de la estrategia de marketing

Tener impacto en Instagram con video no es algo fácil. Se necesita una planeación cuidadosa en donde intervienen varios factores. Uno de ellos es el tiempo. Cada hora del día tiene un impacto distinto en el alcance potencial de la publicación en cuestión. Por ejemplo, en horarios laborales tal vez no haya gran tracción de un material. Sin embargo, en las mañanas o noches puede haber más gente conectada, dispuesta a tener una interacción de valor con las marcas.

Mejorar la calidad de los videos

En prácticamente todos los aspectos del marketing, la calidad es rey. En este sentido, cada video que se publique en Instagram debe estar lo mejor cuidado posible. Tanto la producción, como la definición de la imagen, la edición y en general la implementación debe ser impecable. Por supuesto, eso no significa que marcas pequeñas no tengan oportunidad de triunfar. Solo implica que los usuarios reconocen cuando las empresas ponen esfuerzo y cuándo no.

Ser lo más consistente posible con la estrategia de marketing

Pero el consejo más valioso que pueden seguir las marcas en Instagram de camino a 2020, es la constancia. No sirve de nada subir un video estelar cada luna llena. O bien, tener un plan de publicación tan variable que nadie pueda saber bien a bien cuándo esperar contenido nuevo de la marca. Se tienen que desarrollar calendarios concretos que den a las personas una seguridad de que siempre va a haber material nuevo que consumir cada poco tiempo, sin falta.