En el mundo de las aplicaciones móviles, la práctica probar cosas nuevas es especialmente ambiciosa entre los usuarios. Si bien es probable que no conserven o utilicen todo aquello que descargan, es cierto que descubrir experiencias nuevas es una constante. De esta tendencia se vale WhatsApp Gold, la peligrosa aplicación que no debes descargar.

En principio es importante entender el fenómeno del que se vale esta aplicación que ha cautivado a miles de usuarios alrededor del mundo. Hablamos de esa necesidad de probar nuevas experiencias. Un estudio firmado por Kaspersky muestra que los usuarios descargan un promedio mensual de 12 aplicaciones, de las cuales eliminan 10 conservan dos nuevas cada vez.

Bajo esta premisa, y sacando provecho de la misma, nacen programas como WhatsApp Gold versión falsa de la app de mensajería instantánea cuya única función es robar información de los usuarios que la descargan.

La aplicación maliciosa que se vendió como una versión premium de WhatsApp ganó alcance entre los usuarios de la plataforma mediante un mensaje enviado por la plataforma oficial que puntualizaba:  “Hey por fin la versión secreta de WhatsApp Gold se ha filtrado. Esta versión solo la usan los famosos. Ahora la podemos usar nosotros también”. 

El peculiar mensaje vendría acompañado de una liga para descargar la supuestas actualización. Sin embargo, es claro que no existe una versión premium de WhatsApp; la única versión alterna a la que todo el mundo usa es WhatsAoo Business cuyo fin es atender a las empresas.

La supuesta versión Gold es sólo una herramienta que a alguien diseñó para robar datos y crear estafas.

De hecho, aquellos que la han descargado en sus teléfonos, aseguran que es prácticamente imposible abrirla al tiempo que es casi seguro que sus datos ya están en dominio de terceros.

En este sentido, es importante mencionar que durante 2017, cerca de 2 mil 600 millones de archivos fueron robados, perdidos o expuestos a nivel mundial, es decir 88 por ciento más que un año antes, donde el robo de identidad fue el más recurrente, según mostró el Breach Level Index de Gemalto.

Prestar atención a este tipo de estafas es vital para no seguir nutriendo a una industria mafiosa que además de perjudicar la relación entre plataformas y usuarios, pone en riesgo el principal activo del consumidor.