Publihistorias:  Lamy, diseño y escritura

Para las marcas alemanas el diseño siempre ha ido de la mano de la eficiencia de sus productos. Para una empresa de artículos de escritura esto es todavía más importante para permanecer a la cabeza del negocio.

A veces, como en el caso de Lamy, conocer muy bien el negocio y ver una oportunidad impulsa a los pasos necesarios para fundar su propia marca. Es así como inicia la historia de Lamy 36 años antes de saltar a la fama por sus diseños originales. En 1930 decide dejar de ser el representante de la marca norteamericana de plumas Parker, para formar su propia empresa a la que llamó Orthos Füllfederhalter-Fabrik.

En 1933 Orthos lanzó una pluma fuente y un lapicero diseñados de manera similar a los modelos de Parker que Lamy vendía con anterioridad.

Al estallar la II Guerra Mundial la fábrica, que producía ya más de 200,000 plumas anualmente y había adquirido otra marca local llamada Arthus, se vio obligada como muchas otras en la Alemania Nazi a fabricar armamento y, en 1948 tratando de alejarse de la imagen de la guerra y reiniciar con una nueva imagen, la empresa cambió de nombre por C Josef Lamy GmbH, y en 1957 la empresa se ubicó en las afueras de Heildelberg, en lo que siguen siendo sus instalaciones. En 1962 se unió a la firma un recién egresado de la Universidad de Heildeberg con el grado de Doctor en economía.

Era Manfred Lamy, el hijo de Carl Josef, quien ocupó la dirección de mercadotecnia. Manfred Lamy en 1966 dio un giro a la empresa al incorporar como parte esencial de la marca el diseño moderno y de vanguardia, basado en las ideas del Bauhaus. A partir de ese año la marca se conoce simplemente como Lamy. Incluso a su interior se considera un segundo nacimiento de la compañía. Manfred Lamy se hizo cargo de la empresa a partir de 1973.

Para las escuelas alemanas era un requerimiento que lo estudiantes utilizaran plumas fuentes, pues sirven mejor para quien aprende a escribir, un nicho abandonado a pesar de estas reglas. Lamy creó en 1980 la primera pluma fuente dirigida al mercado de los estudiantes entre 10 y 15 años. La llamó Lamy Safari y en 1994 se le otorgó el premio de diseño iF que concede el International Forum Design GmbH por el diseño de Lamy Safari, la pluma ergonómica, diseñada en colores brillantes con uno de sus lados plano que evita que la pluma ruede por el escritorio, y con un clip de alambre que se convirtió en la favorita de los estudiantes. A lo largo de sus más de 53 años, Lamy jamás ha contratado a un diseñador para trabajar como parte de la empresa, los diseños de las plumas han sido producto de diversos y exitosos diseñadores, así como empresas dedicadas al diseño que han participado de manera externa en la creación de los utensilios de escritura entre ellos destacan: Gerd A. Müller, responsable de la primera pluma de Lamy en 1966, el modelo Lamy 2000, Andreas Haug, Franco Clivio, Richard Sappe, Naoto Fukasawa, EOOS, sieger design, GR Design, Mario Bellini.

Los diseños de la Lamy han sido reconocidos también por otras prestigiosas asociaciones de diseñadores alemanes e internacionales como Good Design Award, la Unión Europea en 1988, Design Plus Frankfurt, entre otros. Lamy lanzó al mercado la primera pluma fuente de color blanco con el lema “El blanco es atractivo”, punto aparte del diseño, la publicidad jugó un importante papel en la promoción de la marca.

En 2006 Manfred Lamy decidió dejar la dirección de la empresa, aunque continúa siendo presidente de la firma. Ninguno de sus hijos lo sustituyó aunque la familia Lamy continúa como dueña de la empresa. Con la salida de Manfred Lamy la dirección de la empresa la tomó Bernhard M. Rösner. Rösner dejó la empresa en 2018, tras 12 años. Un consejo de tres ejecutivos; Beate Oblau, Thomas Trapp y Peter Utsch es ahora quien maneja Lamy. Lamy produce más 9 millones de productos al año desde su fábrica en Heildelberg que se distribuyen y venden alrededor del mundo en más de 15,600 puntos de venta y 180 tiendas de la marca en ciudades importantes como Nueva York, San Francisco, Tokio, Paris, Londres, Ciudad de México entre otras.

Lamy es la marca líder en plumas en el mercado alemán. Su eslogan: “Diseño. Hecho en Alemania”.