porsche
  • Porsche es una marca insignia dentro del segmento de lujo, gracias al valor de su marca y la tradición con la que cuenta.

  • La innovación ha sido suficiente para Tesla para convertirse en una de las marcas automotrices en el mundo.

  • Competir en la categoría automotriz ha obligado a las marcas a desempeñar sus mejores estrategias.

La competencia dentro del mercado automotriz ha establecido pautas cada vez más exigentes para que las marcas logren destacar ante la competencia, sobre todo ahora que firmas como Tesla han comenzado a valuarse en un grupo donde han reinado las marcas tradicionales.

De esta forma la innovación se ha convertido en la propuesta protagonista de las marcas por lo que ahora han querido perfeccionar la categoría eléctrica, ya que en ella han encontrado todo un nuevo ecosistema donde los consumidores han demostrado su total disposición a adquirir los productos que bajo la promesa de sustentabilidad logren conquistar su decisión de compra.

La nueva competencia de Tesla

Porsche por fin ha lanzado al mercado su versión totalmente eléctrica llamada el Porsche Taycan, que es el primer auto deportivo de una marca alemana que es totalmente eléctrico aunque para hacer honor a su legado de lujo, ha tenido que salir con un precio de tres millones de pesos.

El automóvil tiene una autonomía de 450 kilómetros y puede alcanzar los 260 kilómetros por hora, cargando en tan solo 15 minutos el 80 por ciento de la batería.

Lo importante de esta propuesta es que se trata de un vehículo que logró transformase de un simple prototipo del que se hablaba en 2015 en una realidad en muy poco tiempo, sin embargo tiene una serie de retos frente a si.

El principal reto que tiene es el de conquistar la decisión de compra del consumidor, que ve en la red de marca con la que Tesla cuenta en la actualidad, una mejor apuesta comercial que otras marcas no han podido alcanzar.

Ahí es donde radica la oportunidad de estas marcas, en desarrollar estrategias que logran atraer la atención del consumidor mediante un ecosistema de marca que logra integrar servicios y funcionalidad de sus productos después de haber sido comprados.

El reto automotriz

Competir en la industria automotriz obliga a las marcas a seguir normas cada vez más exigentes, mediante la cual las marcas han podido establecer referentes frente a la competencia, inclusive ahora que las compañías como Tesla han irrumpido el mercado tradicional de marcas automotrices.

El secreto para lograrlo ha sido la innovación, haciendo de este esfuerzo una característica indiscutible para poder contar con una propuesta que ha hecho de la categoría eléctrica una necesidad, pues la propuesta completa de este tipo de automóviles parece apostar por la sustentabilidad y este es una característica que aprecian mucho las nuevas generaciones de consumidores.

La noticia de que Porsche se ha sumado a la competencia eléctrica nos recuerda que hay un aspecto cada vez más presente en el mercado y es el que tiene que ver con la implementación de las nuevas tecnologías en aspectos tradicionales como la conducción de un automóvil, ya sea que se lance al mercado con productos de un valor de 3 millones de pesos o mediante categorías más económicas como las propuestas que Chevrolet o Nissan tienen en el mercado.

Ante esta oferta, un aspecto que es muy importante destacar es el que tiene que ver con el ecosistema de marca y consiste en desarrollar pautas que complementen a un producto.

Esto es cada vez más relevante sobre todo cuando nos damos cuenta de que compañías de Apple han hecho del ecosistema de marca su mejor promesa ante el consumidor de que el producto que están adquiriendo es una experiencia completa, ahí es el área donde las compañías deben de trabajar, entender cuál es el mensaje principal y cómo para llegar al consumidor a través de este concepto.

Una vez que se ha podido identificar lo anterior, resulta realmente necesario seguir trabajando en este concepto donde los servicio y la tecnología se juntan en un solo producto y se establecen pautas que es imposible no seguir.