Desde hace algunos años -para ser exactos cerca de una década- el sector empresarial a nivel mundial vive un momento sumamente interesante. Factores como la antigüedad de una empresa, la cantidad de empleados o el valor de su infraestructura han dejado de ser elementos que determinan el liderazgo.

Esther Murow, CEO de la consultora sobre factibilidad de negocios Alineum, destaca que “pasa mucho hoy en día que los competidores no vienen de la misma industria. Hoy los autos no están siendo fabricados por sólo por Ford, Nissan o Seat. Ahora empresas como Google ya incursionan en el sector automovilístico”.

La organizaciones de ‘nueva generación’ han demostrado que las reglas del juego se han modificado de manera importante como consecuencia de las nuevas tecnologías y el acceso democratizado a las mismas.

El termómetro noticioso es claro al respecto. Hasta el momento, se prevé que en Google News se pueden encontrar más de 16 millones de resultados para Uber y poco más de 7 millones para Snapchat. Las cifras hablan por sí solas al apuntar que el total de noticias relacionadas para Walmart es inferior a 3.5 millones, mientras que General Motor apenas alcanza los 2.6 millones.

Hablar de esta nueva estructura del sector empresarial, sin dudar es una referencia a Silicon Valley, territorio en el que compañías como Google, Facebook, Twitter, PayPay o eBay han sentado las bases para sus negocios y que hoy tiene un valor inmobiliario de dos mil 800 millones de dólares, de acuerdo con cifras de Business Insider.

Los casos de éxito que gestados en la zona sur de la Bahía de San Francisco parecen incontables y lo más interesante es el potencial de crecimiento que se augura para la mayoría de las empresas que ahí residen.

Facebook, Amazon y Netflix son quizá algunos de los casos más representativos. En 2010 en América Latina había 0.01 millones de personas suscritas a algún servicio en este rubro. En 2015 el número aumentó a 11.22 millones. Para 2021 habrá 31.87 millones.

Fidela Navarro, directora de distribución de señales y contenidos en TV Azteca/AZ TV de Paga, destaca que “el video on demand es una opción más de servicio, complementaria a otras como los canales lineales, que siguen viéndose y que la gente quiere tener como opción”.

En su segundo reporte trimestral de 2017, Netflix obtuvo ingresos por 2 mil 700 millones de dólares y superó la barrera de los 100 millones de usuarios en todo el mundo.

Esto ha llevado a Netflix a convertirse en un referente protagónico del entretenimiento actual.

Cifras oficiales de compañía indican que entre 2011 y el primer cuarto de 2017, el número de suscriptores del que hoy es conocido como uno de los principales proveedores de contenidos en streaming se incrementó de 23.53 millones de usuarios a 98.75 millones, lo que en ingresos se lee como un incremento de 875.58 millones de dólares a 2 mil 636 millones en el periodo antes mencionado.

El efecto es repetido y quizá exponencialmente mayor en el caso de Facebook. Empresa que ahora es considerada como la mayor red social a nivel mundial, que mantendrá un crecimiento constante gracias a los ingresos publicitarios que recibe así como la diversificación de sus áreas de negocio que van desde la producción de contenidos de entretenimiento originales hasta el desarrollo de soluciones en realidad virtual e inteligencia artificial.

Por su parte Amazon, fundada en 1994, es calificado como el mayor retailer electrónico en el mundo, con ventas anuales superiores a los 107 mil millones de dólares y una base de empleados de 230 mil colaboradores.

Esto le ha permitido colocarse como el retailer más valioso del mundo, con un valor calculado en 98 mil 998 millones de dólares, de acuerdo con Kantar Millward Brown, superando amarcas como Walmart, Ikea y The Home Depot, cuyo valor en conjunto no alcanza la cifra asignada para la tienda web.

No obstante, el liderazgo de estas empresas no puede entenderse como una tendencia a nivel mundial. China parece ser un territorio impenetrable para estas empresas, hecho que a la larga podría ser un obstáculo considerable para mantener la rentabilidad de estas empresas.

Considerar los datos entregados por Statista abren el panorama al respecto. En aquel país, Google posee sólo un 1.45 por ciento de market share en búsquedas online, medición en la que Amazon alcanza sólo el 0.8 por ciento en el terreno de e-commerce; eBay desapareció del radar de los consumidores chinos desde hace una década, mientras que Netflix trabaja bajo licencia de asociación en lugar de manejarse como un negocio propio y PayPal concentra sólo el 0.0001 por ciento de las transacciones de e-commerce efectuadas en aquel país. Quizá está demás mencionar que redes sociales como Twitter, Facebook y Snapchat están prohibidas.

Aunque es cierto que el mundo no es China y China no es el mundo, la realidad es que resulta interesante ver el mercado potencial de usuarios online que posee la nación asiática en comparación Estados Unidos, tierra madre de una gran parte de las empresas de nueva generación.

En la actualidad, cifras de Statsita indican que en la Unión Americana existen cerca de 59 millones de habitantes -de los que pueden ser considerados como usuarios offline y que, por tanto, son un mercado potencial para las grandes empresas tecnológicas. En China esta cifra alcanza los 676 millones. La explicación podría ser la población total de cada país; sin embargo, en porcentaje cuando se ve en porcentajes tenemos que la población offline en China representa poco más del 96 por ciento de los habitantes totales, mientras que en Estados Unidos hablamos sólo del 22 por ciento del total.

Estas cifras no deben leerse a la ligera. Más cuando vemos el avance de las empresas de nueva generación dominantes en China.

Ejemplo claro es Alibaba, compañía que entre abril de 2016 y marzo de 2017, incrementó sus ingresos 56 por ciento a cerca de 158 mil 300 millones de yuanes interanual (cerca de 22 mil 905 millones de dólares) y que ahora firmo un acuerdo para que marcas mexicanas vendan productos en China, a través de la plataforma de comercio electrónico.

Sería arriesgado augurar la muerte de las grandes de Silicon Valley a manos de las gigantes chinas; no obstante son competidores que aunque parecen locales tienen planes de expansión importantes al interior como al exterior de su país de origen, lo que cambiando con el capital que poseen representan un foco rojo que no debe perderse de vista.