Netflix acaba de hacer marketing de empoderamiento con la serie The Crown

En lo que va del año, The Crown, ER, The Get Down y Game of Thrones son las series más caras por el costo de producción por capítulo, según cifras proyectadas por Statista.

La responsabilidad social acaba de dar un nuevo paso de la mano de una marca digital, que se ha sumado a un movimiento que busca atacar la brecha salarial entre hombres y mujeres en el mundo.

Entender el paso que ha dado Netflix nos lleva a actualizar el glosario sobre mercadotecnia, luego de que Expok, un portal de HSBC y especializado en responsabilidad social corporativa, acuñó el concepto de marketing de empoderamiento al referirse a temas como los escritos por Meredith Fineman para la Harvard Business Review.

De acuerdo con Expok, se hace marketing de empoderamiento cuando las compañías retoman temas de la agenda femenista y logran construir con ellos aspectos positivos, siempre y cuando, la adopción que hacen como entidades corporativas es correcta.

Para entender con ejemplos estos nuevos conceptos, vemos lo que ocurrió con Netflix y la indemnización que ofreció a la actriz Claire Foy, luego de que esta recibió un pago menor que el del coprotagonista Matt Smith, a pesar de que ella es la principal de la serie.

La compensación fue de 225 mil dólares, con lo que cubren los 13 mil 500 dólares que Foy cobraba menos que su coprotagonista.

El hecho de que Netflix haya dado una compensación a la actriz principal de The Crown, tras la polémica que dicha diferencia generó, se convierte en una interesante apuesta con que una marca se ha sumado a una enorme campaña contra la brecha salarial en el mercado cinematográfico.

Como parte de estas acciones, que buscan cambiar la cultura que acota los ingresos de las mujeres encontramos piezas como “Oh my cut”, un anuncio a cargo de la agencia Gettingbetter Creative Studio y lanzada en España, donde se denuncia la brecha salarial que enfrentan las mujeres en ese país, mientras que actrices como Robin Wright, Natalie Portman y Reese Witherspoon se han convertido en embajadoras de un movimiento que ha plantado cara a esta indiferencia en los ingresos que perciben, comparado con el de actores hombres.

Aspecto de la campaña “Oh my cut”: