La cerveza mexicana es uno de los productos que ocupa un lugar especial en los bolsillos del mercado estadounidense. Marcas como Cerveza Corona lo saben y han logrado capitalizar esta preferencia a su favor. A pesar de que dicha marca parece domina el mercado, nuevos jugadores se suman a la contienda y ahora MillerCoors quiere robar parte del pastel impulsando la presencia de Cerveza Sol en aquella nación.

Datos entregados por Beer Institute Data indican que durante el año pasado, México  se convirtió en el principal proveedor de cervezas para Estados Unidos; dos de cada tres bebidas comercializadas en el país del norte eran mexicanas. Con esto en mente, se estoma que México exportó 2 mil 70 millones de litros del popular líquido.

Según dicha fuente, las marcas mexicanas más populares son Corona Extra y Modelo Especial, ambas fabricadas para el mercado estadounidense por Constellation Brands así como Dos Equis y Tecate, producidas por la filial Cuauhtémoc Moctezuma de Heineken NV.

Con esto en mente, luego de tomar el control de la marca de cerveza Sol, Heineken busca meter a la contienda a esta firma con la firme apuesta de ganar la lealtad de los los bebedores mexicoamericanos de entre 20 y 30 años.

Sol marca la entrada de MillerCoors en el segmento de la cerveza mexicana, que últimamente ha estado dominado por Constellation Brands. Para competer en dicha categoría, la empresa ha apostado por una campaña que, creada por Alma DDB, exalta la herencia mexicana que posee la Cerveza Sol, para lo cual fueron filmados una serie de spot en la Ciudad de México que fueron acompañados por una pieza musical interpretada por  Amanda Escalante Pimentel, conocida como Amandititita, originaria de Tampico, México.

La apuesta es interesante sobre todo cuando consideramos el enfoque en el público meta que tiene la estrategia. Mientras Corona habla a una amplia franja de consumidores con especial hincapié en lo internacional, Sol segmenta con mayor precisión a su target y deja en claro aquel segmento por el que está dispuesta a apostar. Sólo el tiempo definirá cuál de los dos enfoques resulta ganador.