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¿Por qué México está rezagado en adopción de energías limpias en Latam?

México no figura entre los países con una alta adopción de energías limpias de Latam. Ello, aunque sea de las naciones con mayor potencial de la región.

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  • La demanda de electricidad a nivel mundial aumenta año con año.

  • En Latinoamérica, Paraguay produce su energía total con opción hídrica.

  • Aunque México tiene el potencial se encuentra entre los países latinoamericanos con menos avances en la materia.

Para reducir los impactos de los gases del efecto invernadero en el mundo, las naciones están tomando el camino de las energías limpias: solar, eólica y termal. Hasta ahora, América Latina y el Caribe produce 60 por ciento de su electricidad a partir de fuentes verdes, en 2021 el total de energía eléctrica producida en Paraguay provino de la opción hídrica y aunque México es uno de los mercados más grandes de la región junto con Brasil apenas alcanzó el 29.1 por ciento de utilización de energías limpias, posicionándose como uno de los países más rezagados en la materia en Latam.

De acuerdo con los Objetivos de Desarrollo Sustentable de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la cantidad de personas con acceso a energía eléctrica ha aumentado estrepitosamente los últimos años y en una economía global dependiente de combustibles fósiles y el aumento de los gases de efecto invernadero están generando un deterioro del planeta.

Para 2030 uno de los objetivos es invertir en energía limpia, solar, eólica y termal con el objetivo de reducir el 14 por ciento del consumo mundial de electricidad en edificios.

Según una investigación y revisión de los avances de la energía limpia en el mundo realizado por Ember, de 2020 a 2021, la demanda de electricidad aumentó 1415 TWh, lo equivalente a agregar otra vez a India a la demanda mundial, es decir, un 5.4 por ciento más.

De esa demanda, solo el 29 por ciento se cubrió con energía eólica y solar y lo demás con combustibles fósiles.

El carbón fue una de las energías que tuvieron un mayor crecimiento, con un aumento del 9 por ciento en 2021 y fue el máximo histórico desde 1985: el 59 por ciento de la demanda se cubrió carbón, ya que el gas y el petróleo constituyeron el 10 por ciento únicamente.

Con ello, las emisiones del CO2 del sector eléctrico aumentaron un 7 por ciento en 2021.

Aunque pareciera que las energías limpias están siendo utilizadas en mayor medida, en 2021, el 62 por ciento de la electricidad mundial provino de combustibles fósiles, teniendo un aumento de uno por ciento con respecto a 2020.

Con máximos históricos en uso de combustibles fósiles, la transición a energías limpias se abren paso y debe construirse a gran escala para alcanzar el objetivo para 2030.

Hasta ahora, la energía eólica y solar generó 10,3 por ciento de la electricidad mundial, frente a 9.3 por ciento en 2020. Ambas fueron las fuentes limpias de más rápido crecimiento en 2021.

En América Latina, Paraguay tuvo la totalidad de la producción total eléctrica con explotación hídrica, Costa Rica tres cuartas partes, seguido de Uruguay con 84 por ciento, Ecuador con 82 por ciento y Brasil con 81 por ciento.

En el anterior listado de esfuerzos de energías verdes, México no figura y se encuentra entre los países con una adopción de energías limpias entre 20 y 39.9 por ciento, específicamente con 29.1 por ciento.

 

¿Por qué México no figura entre los países con más adopción de energías limpias?

De acuerdo con datos de Statista, Brasil, México, Venezuela, Argentina, Chile, Colombia, Paraguay, Perú, Ecuador, Uruguay, Costa Rica y Guatemala son los países con mayor capacidad de producción de energías renovables en América Latina y el Caribe durante el 2021.

En México, el 24 de diciembre de 2015 se aprobó la Ley de Transición Eléctrica, una de sus metas es la participación de energías limpias, para el 2018 se esperaba una participación de 25 por ciento, para el 2021 del 30 por ciento y para el 2024 del 35 por ciento. Pese a las expectativas, Ember registró que en 2021 se alcanzó el 29.1 por ciento.

Y es que en 2015,  México y 195 países firmaron el Acuerdo de París durante la vigésimo primera Conferencia de las Partes (COP21) con el objetivo de limitar el aumento de la temperatura del planeta a 1.5 grados centígrados.

Si bien, el mercado mexicano de generación de energía eléctrica se realiza mediante la termoeléctrica, que hasta 2015 tuvo una participación de 67 por ciento, combustión dual, carboeléctrica, geotermoeléctrica, nucleoeléctrica, eólica, hidroeléctrica y fotovoltaica.

Y las energías limpias definidas por la Ley de la Industria Eléctrica son: viento, radiación solar, energía oceánica, bao-energéticos, energía por metano, energía de hidrógeno, energía de centrales hidroeléctricas, energía nucleoeléctrica, entre otras más, pero únicamente se utilizan cinco del total de las energías limpias, a saber: geotermoeléctrica, nucleoeléctrica, y fotovoltaica.

Los esfuerzos por las energías limpias siguen en pie, por ejemplo, el Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) lanzó una iniciativa de reforma constitucional en materia eléctrica, la cual fue discutida y rechazada y una de sus propuestas fue la transición a energías limpias.

En la transición a energías limpias es necesario comprender es que las empresas de producción de electricidad funcionan bajo sistemas de energía solar o rachas de producción del viento, es decir, por impulsos intermitentes que se presentan por periodos. Los expertos aseguran que para la transición total y aumento de energías limpias se necesita un trabajo en conjunto donde no se prioricen el negocio.

“Hay una falta de compromiso de todas las partes para, realmente, hacer la transición energética con un enfoque sustentable, y dejar de verlo como un negocio de los privados, para generar un plan energético que permita el uso de la infraestructura que tenemos hoy en México”, mencionó Óscar Rojas Rejón, coordinador de la ingeniería en Biotecnología del ITESO.

 

 

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