El aumento de la población en el mundo provocará inevitablemente un aumento del número de desempleados este año, lo que podría representar una cifra de 173.6 millones y 174.3 millones en 2020.

Esta razón, el desempleo, es el principal temor de los profesionales que no son felices en su empleo, por ello no se deciden a dar el paso y cambiar a algo de su agrado.

Pero esto a largo plazo resulta en mayor medida en contra de los profesionales, por ello es importante detectar cuando resulta un alivio no ir a trabajar debido a que ya no estás contento con las actividades que realizas.

El mejor momento para detectarlo es hoy, en el inicio de un descanso establecido por miles de negocios en México con motivo de una celebración religiosa, pero que al final impacta en las actividades empresariales, por lo que para muchas compañías resulta más redituable parar labores.

Si este día comienzas con la sensación, no de emoción por el descanso, sino de verdadero alivio y liberación, podría ser una señal de que debes realizar un cambio. A continuación algunos puntos que pueden ayudarte a establecer si necesitas moverte de industria.

Analiza si no es sólo cansancio. Cuando un profesional no ha tomado vacaciones en mucho tiempo ocurre que el agotamiento es inevitable, es por ello que el propio departamento de Recursos Humanos insta a los colaboradores a tomar su descanso por ley, que el primer año consta de 6 días. Esta regla al final beneficia a las compañías porque tendrán elementos creativos luego de tomarse un break.

¿Hay desacuerdos? En toda carrera profesional se presentan retos que a veces atañen a la filosofía personal y por ello es que puede haber un desacuerdo con la política y forma de actuar de la empresa o con algún superior jerárquicamente hablando, por ello es importante que te plantees si esto influye negativamente en tu percepción de la firma y si ese es motivo suficiente para dejar de lado el empleo. Los valores y visión de las empresas, deben ir de la mano de los que son importantes para sus empleados porque al final son un equipo.

Revisa tu economía. Si los gastos son mayores que los ingresos definitivamente ese es un motivo por el que ya no disfrutas tus labores, pues al no poder darte una recompensa por tu esfuerzo, la motivación desaparece. Analiza con tu jefe de área si existe la posibilidad de cambiar eso y evalúa si puedes cambiar tus actitud.

Es una cuestión personal. Si tu empleo está interfiriendo demasiado con tu desarrollo personal y familiar y no estás dispuesto a que eso ocurra, entonces comienza la búsqueda de nuevos horizontes. Un elemento infeliz en las empresas no aporta a la productividad, así que la relación falla en el gaar-ganar.

Recuerda que el éxito es la satisfacción de un equilibrio entre las aspiraciones personales, económicas, profesionales, sociales y familiares. Al final siempre puedes jugar 5 cartas después de dejar tu empleo.

Sin embargo, la relación con tu empleo es como un matrimonio y al estabilidad que conlleva, por ello es importante primero tratar de conciliar.