Las personas son marcas y pero su imagen no puede ser atendida de la misma manera que se gestiona una marca personal.

Esta fue una de las conclusiones que más de un asistente se llevó luego de la ponencia presentada por Lizzy Cancino, CEO JerryLM, en el marco de la décima edición del Congreso Nacional de Mercadotecnia.

La marca propia es una estrategia en la que una persona trabaja constante y consistentemente para generar una marca para sí mismo. Se trata de un proceso de posicionarse con credibilidad y confianza cuando se trata de un tema en particular, o un esfuerzo constante para mejorar en una habilidad concreta y así causar una impresión en los demás.

En tiempos en los que las redes sociales son grandes constructoras de imagen y que ahora sirven para, por ejemplo, filtrar a los mejores candidatos para un puesto laboral, hablar de branding personal ha dejado de ser una moda para convertirse en una verdadera necesidad.

Al respecto vale la pena mencionar que según Social Media Today, entre 70 y 75 por ciento de la fuerza laboral se considera pasiva y esto resulta en una oportunidad que se puede aprovechar desde las redes sociales.

La construcción de una sólida marca personal

Entendiendo este contexto, Cancino aseguró que todas las personas estamos propensas a vivir una crisis de imagen personal.

La ponente utilizó una crisis de imagen vivida por Monserrat Olivier para ejemplificar el tema, en donde argumentó lo complicado que es diseñar una estrategia de marketing para las personas.

¿Cómo lograr que una persona se distinga de miles de millones de personas?¿Qué hacer cuando esta “marca” vive una crisis?¿Cómo hacer que la propuesta de una persona sea realmente única e irrepetible?

De esta manera, la CEO compartió con los asistentes al décimo Congreso de Mercadotecnia, una serie de anotaciones que vale la pena considerar al momento de gestionar una estrategia de marca personal.

Sin mentiras: La honestidad siempre te acercará a tu público meta. Mostrarse como una persona auténtica que no aparenta ser algo que no es, es garantía para que sus atributos reales y diferenciales brillen. Valora tu individualidad.

Contextualiza: Sobre todo cuando tu imagen está en una crisis, lo ideal es entender el contexto en el que tu marca se mueve. Esto te permitirá crear una estrategia personalizada  que atienda las áreas de oportunidad a la vista.

Crea empatía: Las marcas personales que son memorables y que logran ser reconocidas son aquellas que aunque no necesariamente son las mejores, si son las que lograron conectar emocionalmente con las audiencias.