Una de las industrias más lucrativas a nivel mundial sin duda es la de los juguetes, en donde el término bootleg comienza a ser referencia.

A nivel mundial, durante 2017, este sector generó ganancias superiores a los 47 mil millones de dólares, en donde México representó el 12 por ciento de dicho total ubicándose como referencia del sector, de acuerdo con datos de NPD Group.

Aunque podría pensarse que gran parte de este mercado se ve favorecido por el nacimiento de nuevas propuestas que incluyen elementos tecnológicos capaces de cautivar a los niños, la realidad es que esto no lo es todo.

Existe un mercado alterno que tiene que ver con el interés de los coleccionistas por tener en sus manos las piezas más raras, extrañas y cotizadas del mundo, lo que ha generado un mercado alterno a la compra habitan de juguetes.

La mayoría de los adultos que compran juguetes para su propio disfrute son millennials (61 por ciento)

En este sentido, es importante mencionar que el mercado global de objetos coleccionables creció en un 14 por ciento a 3.9 mil millones de dólares.

Con esto en mente, hemos visto como marcas como Lego, Hasbro o Mattel se han beneficiado del hambre de los coleccionistas por tener la galería de Barbies más amplia, el elenco completo d los juguetes de Toy Story en su caja original o los sets conmemorativos de bloque para armar.

No obstante, existe una industria alterna que también se ve beneficiado por ese interés. Se trata del sector bootleg que ha lo largo de la historia ha logrado posicionar a más de un juguete dentro de la lista de los más codiciados entre los coleccionistas.

¿Qué es bootleg?

El término hace referencia a una edición no autorizada de algún producto o servicio. Esto abarca desde música, películas y videojuegos, hasta libros y juguetes.

En el caso de los juguetes hablamos productos que no tienen licencia, aún cuando pueden utilizar referencias o imágenes de personajes de importantes franquicias para el mundo de la mercadotecnia.

En estos días es común encontrar figuras relacionadas con Star Wars, los personajes de Marvel o  el mundo de Disney que son conocidas como “piratas”; todas estas, son parte de la industria bootleg.

Para las marcas esto representa perdidas importantes. Basta con reconocer que Walt Disney es actualmente la compañía que más licencias otorga en el mundo y la que más ganancias obtiene por ello, ya que sus ingresos por licensing ascienden a 56 mil 600 millones de dólares al año. La cifra podría ser mayor si todos los productos bootleg pagarán por el uso de sus derechos.

Específicamente en el mundo del coleccionismo, muchos de los productos que se desarrollan bajo este concepto han adquirido cierto valor que en el mercado se pueden pagar en miles de millones de dólares, hecho que deja mucho que estudiar sobre el comportamiento del consumidor.

Aunque podría pensarse que el espíritu de un coleccionista es tener un gallearía en donde “lo original” se vea privilegiado si importar el precio, la realidad es que la disposición por pagar grandes sumas de dinero por productos bootleg indican que el interés no está en este elemento. El estatus que lo original puede otorgar se ve opacado por la autenticidad que muchas propuestas bootleg traen consigo y aunque es un hecho que se trata de un sector que muchas veces opera bajo una violación grave de derechos de autor y uso no permitido de licencias, sería falso no indicar que alrededor de los mismos existe un gran negocio.

Para muestra, basta con enlistar 5 juguetes mexicanos bootleg más caros:

Fuentes imágenes: Flickr, Youtube

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