Las tabacaleras viven una revolución y su apuesta es por la salud

Las tabacaleras han hecho público su interés por mejorar la salud de los fumadores, en una clara referencia a su principal mercado, los millennials

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Datos de Statista refieren que el mercado de los cigarros en Estados Unidos han registrado un volumen de ventas por 200 mil millones de unidades durante 2018, una cifra que ha venido constantemente a la baja en el vecino país del norte.

Asimismo, el segmento de los cigarrillos electrónicos ha mostrado un crecimiento en sus ingresos en la Unión Americana van a la alza con ventas por 3.6 mil millones de dólares según el banco de datos.

En tanto, a nivel global la tendencia muestra una clara aceptación del consumidor, ya que en 2008 se trataba de apenas un segmento de 20 millones de dólares, mientras que para 2017 era un mercado valuado en 10 mil millones de dólares.

Durante los últimos años, Philip Morris International, el grupo tabacalero mundial, se ha mantenido alejado de la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos.

Según un reporte del Financial Times, se dice que foro define su misión con el moralizados mantra de “mejorar el estado del mundo”, motivo por el cual, las grandes tabacaleras han sido criticadas por perjudicar la salud mundial, derivado del vínculo entre el cáncer y el tabaquismo.

Los ejecutivos de las tabacaleras consideraron que tenía poco sentido codearse con la élite global en los Alpes suizos, mientras que el WEF no quiso incluir a los jefes de las tabacaleras en sus prestigiosos paneles.

Cambio de aires.

Según el medio, la reunión de este año en Davos significó un cambio en el aire. A André Calantzopolous, director ejecutivo de Philip Morris International, se le podía ver acechando los pasillos de los hoteles inteligentes con un nuevo mensaje: la industria tabacalera necesita el apoyo de los gobiernos para mejorar la salud de los fumadores.

Durante los últimos años, además de la firma mencionada, junto con otras gigantes como Altria así como British American Tobacco, han comenzado a promover la idea de que los fumadores deberían reemplazar los cigarrillos tradicionales con “ecigarettes” (cigarrillos electrónicos).

Un mensaje que va en relación hacia sus principales consumidores, quienes ponen sobre la mesa aspectos como la salud, lo sustentable, entre otros; es decir, los millennials, datos de Morning Consult indican que la principal cuota de mercado de los cigarrillos electrónicos provienen de este segmento de la población.

Se trata del 80 por ciento de aquellos consumidores con una edad entre 22 a 37 años; seguido de la generación X (38 a 53 años) con un 55 por ciento; y los Boomers (54 a 72 años) con un 38 por ciento.

Las investigaciones sugieren que los riesgos para la salud de “vapear” son mucho menores que los que representan los cigarrillos tradicionales, lo que significa, en esencia, que los fumadores pueden satisfacer su adicción de forma más segura.

Hasta ahora, los reguladores han adoptado un enfoque mixto con respecto a esta innovación, en algunos países, las firmas tabacaleras pueden promover estos dispositivos pero con limitaciones. Ejemplo de lo anterior es Japón donde el IQOS ha capturado alrededor del 15 por ciento del mercado (mientras que los productos de vapeo tienen un 20 por ciento en total), según los ejecutivos.

Pero en Estados Unidos, donde los cigarrillos sin humo apenas representan el 4 por ciento de las ventas, la compañía no puede promover los “beneficios para la salud” del IQOS, detalló Financial Times.

Estrategia.

Una de las marcas de este segmento, Juul, se ha vuelto en extremo popular en las escuelas medias así como secundarias de Estados Unidos, debido, en parte, a que se ha comercializado con atractivos sabores como el néctar de mango, y porque la carencia de humo lo convierte difícil de detectar.

Asimismo, porque se han visto a celebridades como Johnny Depp y Bella Hadid usando la mercancía, haciéndolo parecer ‘cool’.

El resultado es que los cigarrillos electrónicos no sólo están siendo utilizados por fumadores adultos que desean tener una forma más saludable de satisfacer su deseo de nicotina, sino que también están creando una generación interesada en ella.