Convertirse en la marca más comprada en el mundo es por menos una tarea titánica. La cantidad de propuestas que están a la mano del consumidor, las reglas de competencia horizontales así como la democratización de competencia que trajo digital son algunos de retos al respecto.

Algunas cifras dan rostro a lo complejo de la situación. Hallazgos de una reciente investigación realizada por Accenture, sólo el 28 por ciento de los consumidores afirma ser leal a una marca, mientras que el 39 por ciento de los mismos indica que con frecuencia prefiere probar nuevas opciones en el mercado, según números de IBM.

Sólo dos ganan la preferencia

El panorama responde a las dificultades que las marcas encuentran tanto para diferenciarse como para ser elegidas en el “momento de la verdad”.

Una vez que el consumidor está frente al anaquel tiene ante sí una basta cantidad de opciones para cubrir sus necesidades; sin embargo, sólo dos serán las elegidas.

Así lo indican desde Quantcats puntualizando que al inicio del proceso de compra el consumidor analiza en promedio 9 marcas que puede satisfacer su necesidad.

Después de diversos procesos de filtración -incluso algunos que suceden de manera inconsciente-, el rango se reduce de 3 a 5; no obstante en realidad sólo son consideradas con seriedad dos marcas al momento de decidir una compra.

En otras palabras aunque el consumidor es consciente que existen 9 marcas capaces de cumplir con sus exigencias, sólo dos serán las que se tomen en cuenta en su decisión de compra final.

Los criterios para reducir la lista son diversos, pero destacan aquellas relacionadas con la experiencia de uso previo (56 por ciento) así como el conocimiento de la marca y su buena reputación (49 por ciento). Por tanto, es de vital importancia establecer bases que impulsen una buena relación entre marcas y consumidores, con lo que el branding no puede dejarse al azar.

Las tres que lo logran

Aún con la complejidad que los números anteriores dibujan, lo cierto es que existen algunas más que logran entrar de forma recurrente, habitual y casi natural en las decisiones de compra de los consumidores lo que les permite convertirse en las grandes ganadores en términos de consumo.

Pero, ¿qué empresas han logrado colocar a sus marcas entre las más consumidas a nivel mundial?

La respuesta ha sido respondida por el último estudio Brand Frontprint de Kantar World Panel, el cual resume que Coca-Cola es la marca más comprada en el mundo, seguida de Colgate y Maggi.

La frecuencia con la que los consumidores compran la reconocida marca de refresco al año es de 12.3 en promedio, con lo que en un año la marca se ha comprado cerca de 5 mil 900 millones de veces. 

Al mismo tiempo se estima que el 41.9 por ciento de los hogares en todo el mundo la han elegido en sus compras al menos.

Por su parte, Colgate ha sido comprada por el 60.5 por ciento de los hogares de todo el mundo al menos una vez al año y es elegida unas 5.5 veces en promedio para ser comprada alrededor de 3 mil 872 millones de ocasiones.

En tanto a Maggi, sus números de frecuencia alcanzan un 31.2 por ciento de hogares, 7,5 veces en promedio y 2 mil 698 millones de compras.

Marca Millones de compras en un año
Coca-Cola 5,900
Colgate 3,872
Maggi 2,698
Lifebuoy 2,297
Lay’s 2,247
Pepsi 2,001
Nescafé 1,958
Dove 1,833
Sunsilk 1,821
Indomie 1,782

No se trata de marcas globales

Más allá de conocer los nombres de las marcas más compradas lo interesante es entender el comportamiento del consumidor que está detrás de estos números.

Y es que por extraño que parezca, Coca-Cola o Colgate no están en dichas posiciones por sus marcas más globales.

Las propuestas o firmas más próximas son las que se llevan la decisión de compra. En todo el mundo, el 64.8 por ciento de las elecciones de los consumidores acaban en marcas locales, frente al 35.2 por ciento de cuota de mercado que tienen las marcas globales.

Las conversaciones y propuestas directas son las que gana y los gigantes del consumo abrazan la tendencia con el lanzamiento de productos específicos para cada mercado que intentan apoyar los rasgos más característicos de la cultura de cada región.