La única gaseosa que según la ley Colombiana puede ser rosa.

Es todo un debate, sin embargo la empresa Postobón acaba no solo de ganar el registro de marca registrando los derechos del color de la manzana Postobón, (una de sus categorías de producto), sino que además podría impedir que se comercialice una marca local que manejaba exactamente el mismo tono en su producto, la gaseosa Cóndor del Huila.

Según el último reporte legal, se ordena a la empresa huilense frenar la distribución de gaseosas de sabor manzana con esa tonalidad, porque la compañía de la organización Ardila Lülle alega derechos de propiedad industrial.

En el documento de la Cámara de Comercio de Bogotá, Gaseosas Posada Tobón S.A. Postobón pide a Industria Sánchez Huila Ltda. que se “abstenga de manera definitiva y permanente de producir, utilizar, ofrecer y comercializar cualquier tonalidad de color rosado asociado a gaseosas sabor manzana”.

Entre tanto, Luis Ángel Sánchez, directivo de la compañía huilense, señaló en el Diario del Huila que no existió “un mensaje de acercamiento comercial o mercadeo empresarial”, por lo que rechazó que antes de darse la reunión, el documento ya diera “la orden de que inmediatamente se deje de producir” el producto.

Sin embargo, el reclamo de Postobón estaría justificado pues en 2015 la Superintendencia de Industria y Comercio “concedió el registro de la marca color rosado (Pantone 183c) a favor de Postobón S.A.para identificar gaseosas con sabor a manzana”, lo que significa que “ningún otro agente del mercado pueda utilizar ese color para identificar gaseosas en el mercado”.

En el año que se le concedió ese registro a Postobón, la sociedad Acava Limited, que distribuye la gaseosa Big Cola, presentó un trámite de oposición argumentando que ese color “es fundamental y necesario para todas las bebidas de manzana del mercado”.

Este recurso fue rechazado en su momento por la Superindustria porque consideró “que no es descriptivo ni genérico en tanto el color rosado no es ni natural ni propio de las manzanas, ni de su extracto”, y que el consumidor lo asocia con la gaseosa manzana Postobón “como resultado del esfuerzo económico y publicitario efectuado desde el lanzamiento del producto en 1954”.

Claramente podría tratarse de un ejercicio de competencia desleal ya que desde el manejo cromático del producto el posicionamiento y los esfuerzos de persuasión de Postobón se pueden prestar para aumentar tanto el posicionamiento de la marca Cóndor como una marca que puede reemplazar en sabor y forma a la tradicional marca colombiana que origino el concepto inicial.

Entre tanto, Sánchez sentenció: “Iríamos hasta las últimas consecuencias por la defensa porque no dejaremos de producir mientras no exista una base o ley emitida por el Estado por medio de un tribunal”.