Hace alguna semanas atrás, el community manager de la Real Academia Española (RAE) dio de que hablar luego de contestar de manera épica a una pregunta de un usuario en redes sociales que puso a prueba la efectividad de esta institución en el uso del lenguaje.

Ahora, la cuenta de dicha institución vuelve a dar de que hablar después de que una usuaria hiciera un cuestionamiento a la organización sobre por qué la palabra “marrón” no tiene género femenino, preguntando su se trataba de una discriminación a las “marronas”.

Con un tono de sarcasmo, la RAE contestó con una insinuación final que fue bien leída e interpretada por el resto de los usuarios de redes sociales: “Hay adjetivos de dos terminaciones, como «rojo, -ja», «amarillo, -lla» o «listo, -ta», y otros de una sola terminación, válida para el masculino y para el femenino, como «marrón», «azul» o «imbécil”.

Esa última palabra fue leída como una contestación apropiada a la absurda pregunta, la cual generó el reconocimiento de más de un usuario.

Conseguir una voz propia

Aunque lo anterior parece algo simple, en realidad es una gran jugada en términos de marketing digital, toda vez que RAE con sus últimas y peculiares contestaciones desde su perfil de Twitter está logrando construir una voz de marca.

La RAE se caracteriza por su estilo sobrio y correcto uso del lenguaje; sin embargo, con estos dos ejemplos también demuestra que el humor es parte de su esencia. Esas contestaciones sutiles dejan en claro que la institución entiende las dinámicas de conversación actuales así como la naturaleza lúdica de las redes sociales, lo que suma a su construcción de marca sin perder sus características más esenciales.

Datos de Lucidpress, indican que la presentación consistente de una marca puede incrementar los ingresos hasta en un 23 por ciento, y aunque la RAE propiamente no e una marca comercial, la realidad es que acciones como la anterior le permiten reforzar su imagen de marca para mejorar la voz de autoridad que desde su fundación posee.