Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el año pasado se ensamblaron en México 3 millones 908 mil 139 automóviles, lo que significó una reducción de 0.6 por ciento respecto al año previo.

Esto, significó a primera caída de la industria desde 2009, según la instancia. Durante 2018 se exportaron a otros mercados 3 millones 449 mil 201 unidades, 6 por ciento superior a lo regis- trado un año previo, cuando fueron 3 millones 253 mil 385 vehículos. Estados Unidos se mantuvo como el principal destino de los autos arma- dos en México, pues del total exportado a otros mercados, 74.4 por ciento se mandaron a ese país.

Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), dijo que una de las principa- les causas fue la suspensión de las actividades de Honda en su planta de Guanajuato durante cuatro meses, ante la inundación de sus instalaciones a finales de junio.

Aunado esto, algunas marcas cambiaron de platafor- mas, lo que desde su perspec- tiva, impactó en la industria. “No hay otra explicación, las empresas tuvieron una baja en producción porque hubo cambios en las plataformas y modelos”, acotó.

OPORTUNIDADES EN EL HORIZONTE

Pero este 2019 la industria tiene una oportunidad nueva de redimirse, pues aunque la producción en diciembre tuvo su mayor caída en 16 años, el panorama se prevé alentador

de acuerdo con los expertos. Para ello, David Castillo, director de marketing de Hyundai Motor de México, coincidió en que los principales retos a los que se enfrentará la industria automotriz en el arranque de 2019 son las ventas. “El primero sin duda tiene que ver con el volumen de ventas en el país, veo complicado que la industria revierta en poco tiempo la tendencia a la baja; la incertidumbre que se percibe en el mercado -muy natural en los primeros meses del año y además de inicio de sexenio- hará que el cliente se conduzca con mucha cautela y demore la toma de decisión en cuanto a adquirir un nuevo vehículo o renovar el actual”, detalló.

Y es que en el último mes del año pasado se produjeron 237 mil 677 autos, 9.7 por ciento inferior a lo que se registró en el mismo lapso de 2017, no se había presentado una reducción similar desde 2002.

Recordemos la incertidumbre que rodeaba el futuro de las relaciones comerciales en Norteamérica por la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) el año pasado y ahora el inicio de sexenio, además del impacto de lo ocurrido con la limitante de la gasolina; todos, son factores que impactan en las industrias, incluida la automotriz.

En contraste, la AMIA reveló que tras el alza de 6.0 por ciento registrada en la exportación de vehículos durante 2018, el país se ubica en el cuarto sitio a nivel global, logrando 3 millones 253 mil 859 unidades enviadas al extranjero.

Este aumento se debe a que en el mercado estadounidense se alcanzó un incremento cercano a 15 por ciento del total de las ventas de unidades fabricadas en México.

La misma fuente reveló que de cara a este 2019, se venderán en México un millón 358 mil 42 unidades, 4.5 por ciento menor a lo reportado el año pasado. Es por ello que atender las tendencias que el consumidor exige es trascendental para impulsar la industria desde las estrategias.

Para Magda López, presidenta y directora general de Renault México, existen diversas tendencias claras este año.  “Innovación y tecnológica, sin duda. El futuro de la movi- lidad e innovación automotriz es una tendencia que año con año va en aumento. Hoy en día estamos entrando a una era para la industria en donde las tendencias principales son la movilidad, conectividad y nuevos servicios para el usua- rio, con el objetivo de hacerle la vida más fácil. De igual forma, nuestros socios de negocio se irán adaptando paulatina- mente con un enfoque orien- tado más hacia el servicio que hacia la venta de autos, con la idea de que el consumidor ya no será una persona, sino corporativos que adquirirán flotillas y contratarán servicios para dar mantenimiento a los vehículos”, explicó.

Aunque los analistas económicos dictan que la industria no lograría sobreponerse al entorno adverso del año pasado, los expertos saben del poder del marketing y que un simple movimiento puede dar una voltereta incluso en los recursos tangibles.

La industria automotriz resulta fundamental para México, sobre todo si se con- sidera el flujo de mercancías entre Estados Unidos y la nación mexicana.