La importancia del rating en la era del VOD

Enviar tráfico a la competencia es un error imperdonable, particularmente en una época donde el rating escasea y la Copa del Mundo se presenta como el único salvavidas.

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El domingo 17 de junio de 2018 era un día esperado con gran anticipación por todos los mexicanos, pero particularmente por TV Azteca y Televisa, quienes tendrían durante el partido entre Alemania y México, correspondiente a la Copa del Mundo, un nuevo enfrentamiento por el rating, indicador cada vez más complicado de elevar y ante el cual la televisora del Ajusco tuvo un costosísimo error al compartir un enlace de su competencia dentro de Twitter.

Ciertamente ninguna marca se encuentra exenta de la posibilidad de cometer un error dentro de redes sociales; sin embargo, para entender la dimensión del error es necesario comprender el momento tan delicado que atraviesa la televisión como medio de comunicación.

Hasta hace apenas un par de años Televisa y TV Azteca dominaban el mercado mexicano y eran quienes decidían qué consumía el televidente y cuándo lo hacía. Desafortunadamente para ellos y su negocio la aparición del video on demand y el encumbramiento de plataformas como Netflix y Prime Video han cambiado la forma en que consumimos televisión… y muy probablemente también su concepto.

A través de contenido original (series, películas y documentales), las citadas plataformas han logrado despojar a las grandes televisoras de su activo más importante: el televidente. No obstante, para fortuna de Televisa y TV Azteca, el deporte se ha mantenido alejado de las plataformas digitales (aunque recientemente Amazon adquirió los derechos de transmisión de la Premier League inglesa, noticia que seguro caló hondo en los corazones de los ejecutivos de las televisoras) y ha servido como un auténtico salvavidas para dichas empresas, fenómeno mucho más evidente con el Mundial de Futbol.

Para dar cuenta de lo anterior basta con recordar las últimas ediciones de la Copa del Mundo, durante las cuales tener SKY era prácticamente un requisito para poder disfrutar del certamen dado el reducido número de partidos transmitidos por televisión abierta. Si bien es cierto que hoy en día también hace falta contratar el citado sistema de televisión de paga para disfrutar de todos los encuentros, es claro que la cifra ha disminuido drásticamente.

En resumidas cuentas, la televisión abierta ha puesto “toda la carne al asador” durante la Copa del Mundo con tal de hacerse del mayor rating posible. Incluso en las semanas previas al arranque del torneo ya podíamos ver los inicios de la batalla a través de Twitter, plataforma que los periodistas de ambas cadenas utilizaron para destacar cuál había resultado vencedora durante los encuentros de preparación contra Gales, Escocia y Dinamarca.

Y no es que el rating se haya vuelto más importante en los últimos años, simplemente se ha hecho más difícil de conseguir por el ya citado boom de las plataformas digitales. De tal modo enviar tráfico (o rating) directamente a la competencia es un error imperdonable que ninguna marca, por ningún motivo se puede dar el lujo de cometer, menos cuando estás luchando por tu supervivencia en la era del video on demand.

Por cierto, ¿alguien notó que durante el medio tiempo del partido entre Alemania y México no hubo intervención alguna de los periodistas (al menos el Televisa)? Es decir, la televisora transmitió 15 minutos continuos de publicidad. Digo, en caso de que no les quedara clara la importancia del rating.