Kodak es un ejemplo de marcas que se aferran a sobrevivir

La marca que fue sinónimo de fotografías durante el siglo XX no supo adaptarse al mundo digital y hoy es uno de los mejores ejemplos de empresas que se niegan a desaparecer aún y cuando tienen todo en contra.

Durante el siglo pasado, la compañía Eastman Kodak llevó el mundo de la fotografía al consumo masivo. Cada año se compraban, usaban y revelaban millones de rollos fotográficos de 35 mm.

Kodak tenía un imperio y aunque tenía competidores, como Fuji y Polaroid, mantenía un liderazgo indiscutible en este segmento hoy desaparecido.

La compañía no supo integrarse al mercado del siglo XXI, las cámaras digitales y después los smartphones volvieron obsoletos los rollos de película fotográfica y a Kodak.

Desde hace un par de años, la compañía ha intentado sobrevivir a través de una diversificación y licenciamiento, por eso existen ópticas y tiendas de gafas Kodak, así como smartphones con sistema operativo Android.

Pero el descenso es evidente. Durante 2006, Eastman Kodak obtuvo ingresos por 10 mil 568 millones de dólares. Diez años después recibió mil 543 millones.

No sólo el cambio en la fotografía masiva impactó a Kodak, también la evolución del cine a formatos digitales hizo que la producción de film para cineastas ahora represente menos del 10 por ciento para la compañía.

En 2013 Eastman Kodak se declaró en quiebra y tuvo un reboot en el mercado.

Pero algo que destaca y hasta es admirable es la fuerza con la que Kodak intenta sobrevivir y se niega a desaparecer. En el CES de 2015 presentó una cámara Super 8, un formato descontinuado en los 70’s, dirigida al mercado de estudiantes de cine y creativos que buscan experimentar. Además, se anunció la creación de un ecosistema para este tipo de película.

Han pasado dos años y la cámara no ha salido al mercado. Esta semana, Kodak dio a conocer su reporte para el tercer trimestre y destaca que tuvo pérdidas por 46 millones de dólares, cuando en ese periodo de 2016 había tenido ganancias por 12 millones.

Con las pérdidas siempre vienen los despidos y Kodak prescindirá de 425 trabajadores en Estados Unidos, un 7 por ciento del total de su fuerza de trabajo.

Tras haber sobrevivido el cambio digital, Kodak tiene un futuro incierto pero en los últimos años nos ha mostrado que la compañía quiere mantener viva la marca a como dé lugar y la estrategia podría tener éxito en el futuro.