KitKat pierde una demanda y… lo sentimos, habrá más chocolates con su forma

El Tribunal Europeo de Justicia desestimó este miércoles que la forma del chocolate de Nestlé KitKat fuera lo suficientemente distintiva para acreditar que fuera de su propiedad.

KitKat
Foto: Bigstock

Nestlé, dueña de la marca KitKat, sufrió este miércoles un gran revés, luego de un conflicto legal de 16 años para dominar el mercado de barras de chocolate con cuatro dedos y con forma trapezoidal.

La marca buscó registrar como propia la forma de su chocolate en Europa, donde otras empresas de snacks han estado fabricando golosinas similares.

Uno de sus principales competidores es Kvikk Lunsj, una marca noruega que se pronuncia en inglés “quick lunch“, comenzó a fabricar en 1937 un chocolate similar al que dos años antes se patentara como “KitKat”.

De acuerdo con un reporte de Sky News, la forma de KitKat ya está protegida en Australia, Canadá y Sudáfrica, pero la batalla en Europa ha sido particularmente difícil.

En 2002, Nestlé solicitó a la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) la marca registrada de la forma. La oficina otorgó la marca cuatro años después.

Pero Mondelez, dueños de Kvikk Lunsj, apelaron el año siguiente, comenzando una serie de casos judiciales en Europa.

KitKat
Foto: Mondelez

Después de nueve años de batallas judiciales, en 2016 un tribunal inferior de la UE anuló la decisión de la EUIPO, diciendo que la oficina “no podía concluir válidamente” que KitKat había adquirido el “carácter distintivo” en todos los estados miembros de la UE.

Nestlé tenía que demostrar que KitKat había “adquirido un carácter distintivo en la parte de la UE en la que anteriormente no tenía ese carácter”, según un resumen del Tribunal Europeo de Justicia. En otras palabras, la barra de chocolate debe ser lo suficientemente reconocible como para ser una marca registrada.

Nestlé había podido demostrar que en 10 países de la UE: Dinamarca, Alemania, España, Francia, Italia, los Países Bajos, Austria, Finlandia, Suecia y el Reino Unido, pero no había pruebas suficientes para hacerlo en Bélgica, Irlanda, Grecia y Portugal.

La compañía global siguió apelando contra la decisión. Pero este miércoles el Tribunal Europeo de Justicia -el principal tribunal de Europa- desestimó la apelación de Nestlé, diciendo en cambio que el tribunal inferior había hecho bien en anular la marca.

El tribunal señaló en su sentencia: “Aunque tal prueba puede ser producida globalmente para todos los estados miembros o grupos de Estados miembros, no es, sin embargo, suficiente que la parte con la carga de proporcionar tal evidencia solo produzca evidencia que falla para cubrir parte de la UE, incluso una parte que consta de un solo Estado miembro “.

A otras empresas europeas de bocadillos se les ha dicho que no se les permitió marcar sus productos en el pasado. Lindt, la compañía suiza de chocolates, perdió un caso para comercializar conejitos de chocolate envueltos en oro en 2013.

El año pasado, Toblerone también se vio obligado a probar que su forma triangular era lo suficientemente distintiva como para ser una marca registrada cuando el minorista británico Poundland hizo una versión no registrada. Ese caso terminó en un acuerdo extrajudicial.