Como es costumbre, poco antes de que comenzara el tercer debate presidencial José Antonio Meade, candidato a la presidencia de México, anunció mediante sus redes sociales que sus perfiles dentro de estas plataformas quedaría en manos de su equipo de comunicación.

No obstante, parece que delegar esta responsabilidad no fue una buena idea, luego de que un tweet publicado en medio del encuentro juego en contra de la imagen del candidato.

Aunque en un principio las publicaciones mantenían una línea en donde la difusión de propuestas parecía ser el camino a seguir, poco antes de que se cerrara la mesa relacionada con conectividad y tecnología, un ataque frontal a Ricardo Anaya, candidato por México al Frente, cambio la línea, situación que se volcó en contra del mismo candidato.

En su participación, en la mencionada mesa, Anaya indicó que tener un teléfono se ha vuelto una necesidad, por lo que se prometió a que todos los mexicanos tengan una tableta o un celular.

La criticas sobre la propuesta fueron diversas; sin embargo, una que llamó la atención fue aquella que llegó firmada por el equipo de redes sociales de Meade, quienes desde el perfil del candidato publicaron lo siguiente:

EL mensaje logró generar conversación que se materializó en más de 289 comentarios, 1.3 retweets y 2.1 likes. No obstante, pocas fueron las interacciones que apoyaron la ironía e intento del post para aprovechar el momento del debate.

Contrario al resultado esperado, los usuarios aprovecharon el post para hacer alusión a una “televisiones regaladas” durante la gestión en curso.

El caso y el fenómeno pone sobre la mesa la demanda de gestiones en redes sociales más sofisticadas, que antes de sumarse sólo por hacerlo, tengan forma y, sobre todo, fondo. Se trata de estrategias más pensadas que no sean sólo reaccionarias.