Inteligencia Artificial (AI): una herramienta digital para todas las industrias

Una de las características más importantes es que la Inteligencia Artificial permite que las experiencias cotidianas sean más inteligentes. Esto se logra al integrar análisis predictivos y otras técnicas en aplicaciones utilizadas diariamente.

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Foto: Bigstock

La Inteligencia Artificial (AI por sus siglas en inglés) se concentra principalmente en programas y mecanismos con comportamientos automatizados inteligentes que facilitan y ayudan a empresas o personas.

Recurrentemente, un sistema de IA es capaz de analizar datos en grandes cantidades (big data), identificar patrones, tendencias y, por lo tanto, formular predicciones de forma automática con rapidez y precisión.

Según la investigación de TDWI States en organizaciones donde 50 por ciento de empleados tiene acceso a herramientas de business intelligence, sólo 20 por ciento de ese grupo realmente utilizarlas. Parte del problema es que los sistemas suelen ser difíciles de usar; y otro desafío son las bajas tasas de alfabetización de datos.

Una de las características más importantes es que la IA permite que las experiencias cotidianas sean más inteligentes. Esto se logra al integrar análisis predictivos y otras técnicas en aplicaciones utilizadas diariamente.

Algunos ejemplos de Inteligencia Artificial cotidiana son: Siri, que funciona como un asistente personal y utiliza un procesamiento de lenguaje natural. Facebook y Google Fotos, ya que sugieren el etiquetado y agrupamiento de fotos con base en el reconocimiento de imagen.

Además, Amazon que ofrece recomendaciones de productos basadas en modelos de canasta de compra; y Waze, pues brinda información optimizada de tráfico y navegación en tiempo real.

¿Qué necesita una empresa para incorporar la Inteligencia Artificial?

Así bien, dicha herramienta tecnológica es capaz de encajar en cualquier industria, otros ámbitos o sectores donde se usa son:

  • Industria musical: Desde la creación, hasta la reproducción de la música, este sector se ha transformado con la AI; tal es el caso de las plataformas de streaming como Spotify, que a través de algoritmos, aprende y memoriza las preferencias de cada usuario.
  • Industria audiovisiual: Al igual que en la música, las películas, series, videos, entre otros, son catalogados y sugeridos de acuerdo a los gustos de los usuarios; además, del uso de cámaras especializadas y programas que lograr crear increíbles efectos visuales.
  • Criminalística: Para lograrlo, es necesario digitalizar documentos y crear una base de datos con la que se comparen y liguen casos. Recientemente, en Holanda se estrenó un programa capaz de detectar pistas, posibilitando la resolución eficaz de miles de casos.
  • Industria económica y financiera: Inicialmente, dicha tecnología promueve al desarrollo económico gracias a las inversiones en la misma. También fomenta el desarrollo de procesos internos vinculados a la gestión del riesgo o la detección de fraudes.
  • Recuersos Humanos: Se podrán definir mejor los perfiles requeridos dentro de una compañía, asimismo, se medirán factores de valor que propicien la productividad laboral y detecten a los empleados que no generan valor a dicha empresa.

De acuerdo a un reporte de Narrative Science, en el 2016 el 38 por ciento de las empresas utilizaba inteligencia artificial, porcentaje que se elevará a 62 por ciento para finales del 2018.

Igualmente, IDC estimó que el mercado de inteligencia artificial crecerá de ocho mil millones de dólares a más de 47 mil millones para el 2020.

Las industrias deberán prepararse para una gran revolución tecnológica, no sólo por la AI, sino por su nexo con otras herramientas digitales, como la generación de lenguaje natural, reconocimiento de voz, agentes virtuales, machine learning, manejo de decisiones, optimizaciones, biométricas, automatización de procesos robóticos, etc.