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Así evolucionó la imagen de Macron y Le Pen previo a elecciones de Francia

Le Pen realizó campaña sin descanso y mostró proximidad con los ciudadanos franceses cuando Macron se enfocó en la crisis internacional y se mantuvo aislado.

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  • La lucha entre Macron y Le Pen en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Francia se ve reñida.

  • Macron ha formado su imagen representando a los ciudadanos y haciéndolos actores; no obstante, en campaña decidió enfocarse en una estrategia conciliadora internacional con el conflicto Rusia-Ucrania.

  • Por su parte, Le Pen gana intención de voto debido a su campaña cercana a la población, a pesar de tener un historial de xenofobia y apoyo a Vladimir Putin.

En una segunda vuelta, el próximo 24 de abril se enfrentara Emmanuel Macron y la líder Marine Le Pen, quienes ya se han enfrentado a duelo por el mandato de Francia desde 2017. Antes de la primera vuelta, Ipsos-Sopra Steria publicó una encuesta donde Macron se mantuvo a la cabeza de las elecciones y Marine Le Pen subió su popularidad entre los ciudadanos franceses: hecho que se vio reflejado en los resultados de la primera vuelta con un 27.84 por ciento frente a un 23.15 por ciento de Le Pen. La diferencia de 4 puntos porcentuales hace necesario reflexionar sobre la construcción y evolución de la imagen de los candidatos motivo de la competente lucha que enfrentan.

De acuerdo con la encuesta de Ipsos, Emmanuel Macron obtendría el 26.5 por ciento de votos frente a Marine Le Pen con 23.0 por ciento de votos, seguidos por Jean-Luc Mélenchon con 16.5 por ciento, Eric Zemmour 9.0 por ciento y Valérie Pécresse con 8.5 por ciento.

Los candidatos más populares son los anteriores, pero existe más diversidad en la búsqueda del mandato de Francia como Yannick Jadot con 5 por ciento, Fabien Roussel con 3 por ciento, Anne Hidalgo con 2.5 por ciento, Nicolas Dupont-Aignan con 2.5 por ciento, Jean Lassalle con 2,0 por ciento, Philippe Poutou con 1 por ciento y Nathalie Arthaud con 0,5 por ciento.

La expectativa en la primera ronda electoral se cumplió, Macron obtuvo 27.6 por ciento de los votos, mientras que Le Pen 23.4 por ciento. No obstante, aunque pareciera que existe una diferencia marcada la riña entre los políticos se encuentra bastante cerrada.

Según el Barómetro 2022 sobre las elecciones presidenciales francesas de 2022 publicada por Ipsos, en la segunda vuelta de la intención de voto sería la siguiente: 53 por ciento para Emmanuel Macron y 47 por ciento para Le Pen.

Haciendo un análisis del comportamiento y evolución de la intención de voto es visible del 12 de marzo al 8 de abril, la preferencia por Emmanuel Macron ha disminuido, ya que en marzo presentó una intención de 30,5 por ciento y para abril, la preferencia bajo 4 puntos porcentuales.

El caso de Marine Le Pen es todo lo contrario, en marzo la intención de voto se ubico en 16 por ciento y para abril subió 8 por ciento, lo que da un resultado de 23 por ciento de preferencia de ciudadanos franceses.

Evolución de la imagen de Macron y Le Pen previo a las elecciones 

De acuerdo con datos del ranking de mandatarios de Europa, Asia y Australia de la Consulta Mitofsky –con fecha de enero de 2022– ubica a Emmanuel Macron en el número 8 del listado con 41 por ciento de aprobación. En la región analizada, el mandatario de india Narendra Modi tiene el 72 por ciento de popularidad, seguido por Vladimir Putin con 65 por ciento.

El contexto cultural de la sociedad francesa se dirige por la tradición de regresar a las raíces y evitar rupturas generacionales; soberanía popular donde el pueblo es un actor definitivo unitario y trascendente; y el consenso que elimina las barreras de los conflictos, indica Luminiţa Avram en “La dimensión simbólica en el discurso político de Emmanuel Macron: el presidente jupiteriano”.

Desde su postulación en 2017, la estrategia de imagen de Emmanuel Macron se ha caracterizado por respetar los elementos simbólicos. Uno de los momentos que definió su imagen en su quehacer político fue ocupando la palabra “jupiteriano” en la revista francesa “Challenges”, donde mitológicamente hizo referencia al dios romano que gobierna la tierra, el cielo y todos los demás dioses, es decir, evoca a un carácter dominante e imperioso.

Macron desde el inicio de su mandato ha puesto en el discurso a los ciudadanos y proyecta el futuro con elementos históricos característicos de la sociedad francesa.

“Mientras la mayoría de los políticos proponen “representar” a los ciudadanos, Macron “los representa, en otro sentido, teatral: los escenifica como actores”, dice Cécile Alduy en “Macron a réussi une gageure rhétorique”.

Así, se ha posicionado como el personaje dominante de la política francesa y su voz ha resonado en el conflicto Rusia-Ucrania. Por medio de una estrategia de consenso se apalancó de la diplomacia en febrero de 2022 antes de anunciar su reelección como presidente y frente al conflicto bélico viajó a Moscú y a Kiev para contactar cara a cara a los lideres implicados y buscar poner fin a la tensión entre los países.

Especialistas han hecho conjeturas sobre su actividad frente al conflicto como una estrategia de posicionamiento frente a las elecciones para mejorar su imagen, más no para ganar elecciones. Ello, frente a la crisis de los “chalecos amarillos”, la perspectiva del “presidente de los ricos” y la reciente controversia al final de su campaña sobre el uso masivo de consultorías por parte del gobierno situándose en el centro de las políticas públicas.

“A iniciativa de la agrupación Comunista, Republicana, Ciudadana y Ecologista (CRCE), el Senado investigó durante 4 meses sobre la influencia de las firmas consultoras en las políticas públicas, utilizando los medios reforzados de control de las comisiones parlamentarias de investigación”, dice un informe del Senado publicado el 17 de marzo.

En ese sentido, se podría explicar la caída de la intención de voto, inició alta y entre los motivos está la estrategia de conciliación del conflicto bélico y decayó con la polémica en plena campaña presidencial de Macron.

En el caso de Marine Le Pen, la situación es completamente distinta, la ultraderechista es contrincante de Macron desde 2017. Su imagen ha estado marcada por un largo recorrido de xenofobia y políticas favorables para Vladimir Putin; no obstante, realizó campaña sin descanso y mostró proximidad con los ciudadanos franceses cuando Macron se enfocó en la crisis internacional y se mantuvo aislado, razón por la que la imagen de Le Pen ganó credibilidad.

 

 

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