Es muy probable que en el último siglo la humanidad no se haya enfrentado a una situación tan complicada como la pandemia de coronavirus COVID-19, una que desafortunadamente no para de expandirse por todo el planeta y que ya representa un impacto en la salud pública, la economía y los negocios.

Una situación que ha representado un reto muy importante en todos los niveles y sectores, pero en particular para el mundo del marketing y la publicidad, las adversidades son múltiples.

Por un lado, nos enfrentamos un impacto en la industria a nivel inversión, ejemplo de ello es que estimaciones de eMarketer apuntan que la inversión publicitaria a nivel mundial sufrirá un impacto negativo derivado del COVID-19, pasando de 712 mil 020 millones de dólares proyectados en octubre de 2019, a 691 mil 720 millones estimados en marzo de este año.

Esto no sólo afecta en el hecho de que las marcas reducirán presencia a nivel publicitario, sino que se enfrentan al reto de conectar con el público a un nivel distinto, desde el aspecto social.

El marketing 2.0 también nos habla de que las relaciones comerciales entre los clientes y las organizaciones ya no solamente es un proceso mental de toma de decisiones, también involucra los sentimientos, el corazón, y por supuesto el espíritu. Bajo esta nueva dinámica, es fundamental que las organizaciones exploren el cómo apelar a la sensibilidad de las personas”, expone Miguel Ángel Santinelli Ramos, director de la Facultad de Responsabilidad Social de la Universidad Anáhuac México.

Sin duda, esto es un facto fundamental en la actualidad, las marcas deben pensar en estar presentes no desde la publicidad, sino de acciones que aporten valor a la sociedad, que demuestren que existe un compromiso para transformar la situación.

Yo creo que este es un gran momento, una oportunidad para las organizaciones, hoy en día el poder demostrar que no solamente la relación que se tiene con las personas es una comercial, sino que también están a la altura de poder reaccionar a la demanda del momento y poder tener una relación más cercana”, añade el académico.

Indiscutiblemente, la marcas se enfrentan a una encrucijada pues dede un aspecto interno, deben velar por resistir el impacto de la emergencia de salud que enfrentamos, tanto a nivel recursos humanos como a nivel negocio.

No obstante, y pese a ese reto, aquellas que lo hagan lograrán adquirir un valor distinto. Al respecto, vale la pena recordar lo referido por el Edelman Trust Barometer 2019, el cual refiere que el 73 por ciento de los consumidores a nivel global considera que las empresas pueden emprender y tomar acciones para mejorar o beneficien a las condiciones económicas y sociales dentro de las comunidades en donde operan.

En ese sentido, es importante destacar cómo es que el tomar un rol social a partir de los valores hoy es fundamental para las marcas. Hoy vemos acciones o iniciativas de firmas como Samsung, Burger King, Pepsi, Grupo Modelo o Unilever en busca de convertirse en un actor que aporte, pero cada una desde un valor que distingue a sus respectivas organizaciones.

En relación a eso, un reciente reporte elaborado por IAB revela que durante este tiempo que ha durado la pandemia de coronavirus COVID-19, las marcas y empresas están optando por generar acciones de marketing y publicidad basadas en valores. De tal forma, un 63 por ciento de las marcas reconoce que ha cambiado sus mensajes debido debido a la emergencia de salud que se vive en casi todo el mundo. Además, las acciones de marketing de valores han crecido un 42 por ciento, mientras que el marketing con causa lo ha hecho 41 por ciento.

Indudablemente se está consolidando una constante en la que las marcas deben sumarse a acciones de marketing con valores, la clave estará en hacerlo de manera orgánica, respetando el ADN de cada marca y la sensibilidad de la población. Sólo así se podrá proyectar el mensaje de que se hace desde la convicción y no desde la obligación.

SUSCRÍBETE AL CONTENIDO PREMIUM POR TAN SÓLO $299