Giran orden de aprehensión contra César Duarte y así reaccionan en redes

César Duarte es parte de un fenómeno que ha determinado una nueva forma de entender la cultura política en México.

La corrupción ha ido al alza en México, al menos esto podemos deducir cuando observamos las tendencias de búsqueda de Google, en que desde el pasado 17 de junio, la búsqueda de esta palabra se ha incrementado.

Descubrir un aumento en el interés de los usuarios por buscar información relacionada con corrupción, es parte de una nueva cultura política que en México se ha desatado.

La cultura política es una de las apuestas de la mercadotecnia especializada en elecciones, así como en organismos y personalidades políticas. Va un ejemplo. Cuando nos encontramos en una campaña electoral, un organismo como el Instituto Nacional Electoral (INE) busca promover el voto entre los ciudadanos con campañas publicitarias que cuentan una historia con la que se busca identificación con las audiencias, para generar una respuesta en ellas.

Este es el incremento en las búsquedas de corrupción, según Google Trends:


Recientemente, esta cultura política se ha visto impactada por el surgimiento de tendencias dentro de redes sociales, que reflejan la percepción tanto de usuarios de estas plataformas, como de la agenda de medios. Ejemplo de ello tenemos dos tendencias que son interesantes de observar: #GobiernoEspía, que surgió a partir de información del periódico de The New York Times y otra, con más color en la tendencia que generó, #Requetebien, en alusión al proceso electoral que se llevó a cabo para elegir gobernador en el estado de México, donde sigue evaluándose el proceso electoral, para determinar al ganador de la contienda.

En ambos casos, los conceptos como gobierno, política y corrupción se han convertido en un interesante caldo de cultivo, que debe llevar a los mercadólogos a encontrar fórmulas donde el papel ciudadano juegue en estas ecuaciones, sobre todo cuando la participación de esta audiencia ocurre de manera directa en redes sociales, donde se ha generado una conversación social a partir de fenómenos como la detención de exgobernadores (Javier Duarte) o la orden de aprehensión de otros de ellos (César Duarte).

Lo que podemos aprender a partir de este contexto, es que los mercadólogos políticos se encuentran en una oportunidad definitiva para construir trabajo a partir de entender el potencial que ofrecen las redes sociales en este momento, donde, aceptémoslo, el marketing político digital vive un timing definitivo para avanzar hacia nuevas teorías y el desarrollo de herramientas innovadoras.