GEO con el tiempo en contra, podría ser declarada en bancarrota

Geo tiene un año para lograr un acuerdo con sus acreedores, quienes quieren que se les pague en efectivo y no con acciones de la desarrolladora de vivienda

Desde hace varios años las desarrolladoras de vivienda en México enfrentan diversas batallas para mantenerse en el mercado, los problemas financieros se acrecentaron a tal punto que hubo la necesidad de ser ingresadas a concursos mercantiles para que pudieran solventar parte de sus obligaciones (deuda) y no desaparecer.

Un claro ejemplo de este desempeño que va en caída libre son los precios de las acciones, la involución de los mismos, reflejo de un derrumbe en el funcionamiento de este sector; un informe de El Economista reveló que en 2007 el precio de los títulos de Sare y Homex han perdido 99.21 y 99 por ciento respectivamente, al tiempo que los papeles de Geo se desmoronaron un 96.77 por ciento en dicho lapso.

De acuerdo con el medio especializado en economía, negocios y finanzas, el precio de los títulos de Sare tenían, hace diez años, un precio de 12.72 pesos, en agosto de este año, el valor era de 10 centavos; en lo que respecta a Homex, la acción cotizaba en 97.86 pesos, en el octavo mes de 2017 costaron 91 centavos; en tanto, en 2007 Geo vendía en 54.85 pesos, en agosto el papel tuvo un valor de 1.77 pesos.

En el caso de Geo, el tiempo corre en su contra y es que según diversos medios, el grupo inmobiliario tiene 365 días naturales para lograr un acuerdo con los acreedores, de lo contrario, podría ser declarada en bancarrota.

El principal punto que debe enfrentar es que los inconformes quieren como forma de pago efectivo y no acciones de la empresa; esto, luego de que un juez dejó sin efecto su convenio concursal, luego de aprobar un amparo interpuesto por los acreedores.

Información publicada por El Financiero refirió que el plazo que tenía la firma para ser devuelta a concurso mercantil ya expiró por lo que se podría decretar la quiebra si la firma no llega a un acuerdo con los inconformes. El plan de reestructura previo de Geo fue aprobado en junio de 2015.

Un año antes, 2014, el grupo inmobiliario entró en un concurso mercantil para enfrentar una crisis financiera de más de 32 mil millones de pesos, con el objetivo de reestructurar sus deudas y mantener su viabilidad generando, entre otros aspectos, retraso en la entrega de viviendas comprometidas.

Durante 2016, Geo vendió dos mil 592 viviendas, con las que generó ingresos por 987 millones de pesos, estos números quedaron cortos respecto a las previsiones de la firma, que eran de cuatro mil 905 unidades e ingresos por dos mil 290 millones de pesos.

Estos datos propiciaron dudas sobre el cumplimiento de sus obligaciones, así como de su estrategia de negocios, ya que, ese mismo año (2016), Geo logró nuevas líneas de crédito, una por 123 millones de pesos con la Sociedad Hipotecaria Federal para capital de trabajo, además de uno con el INFONAVIT por 350 millones para infraestructura, entre otros.

Debido a que la empresa sigue inmersa en conflictos con sus acreedores, aunado con un plan de reestructura fallido, la desarrolladora de vivienda, se encuentra en una crisis de marca que no le permite ejercer acciones para estabilizar sus operaciones y luego emprender un crecimiento, por lo que en los próximos días se espera una resolución por parte de los magistrados que indicaran sí es que sigue la lucha por mantenerse dentro del mercado, o una desaparición de la empresa, lo que agravaría el desempeño de un sector sumamente importante en el país.

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