La política y la religión son dos temas que están fuera del radar de las generaciones más jóvenes. Durante el tercer trimestre de 2016, El Universal lanzó una encuesta que demostraba que sólo para el 24 por ciento de los mexicanos entre 12 y 29 años los aspectos políticos de la nación eran un tema importante.

En México, 26 por ciento de la población son personas de entre 15 y 29 años de edad y enfrentan problemas para participar en la vida política del país.

De cara a los próximos comicios presidenciales en el país, el tema no resulta menor. Se estima que durante el proceso electoral de 2018, el 40 por ciento de la población votante serán jóvenes de entre 19 y 35 años, lo que otorga a este grupo población una influencia relevante en la designación del próximo líder nacional.

En este sentido, no resulta extraño que la mayoría de los partidos que competirán en la contiendan orienten sus estrategias de comunicación y mercadotecnia a las nuevas generaciones de votantes.