Game of Thrones, ¿lo mejor que le pudo ocurrir al turismo en Islandia?

El turismo es una industria que puede impulsar la economía de un país, más si recibe la ayuda de una de las series más exitosas de todos los tiempos como Game of Thrones; este es el caso de Islandia.

Un pequeño país situado en el extremo norte de Europa, de apenas 103,000 kilómetros cuadrados de extensión (no más grande que Durango) y que es un enigma para gran parte del mundo vio crecer el arribo de turistas más del 40 por ciento en un año, todo por la serie de HBO.

Islandia es conocida principalmente por la cantante Björk y su paisaje verde con innumerables volcanes y, más recientemente por su destacada participación en la Euro 2016 celebrada en Francia y la clasificación (de manera directa) al Mundial de Rusia 2018.

Pero, aunque todo estos elementos hacen que el mundo note a Islandia no necesariamente los impactan de una manera notable en su economía. Un sector que es una de sus principales fuentes de ingresos es el turismo (el pesquero es su principal fuente) y, aunque siempre ha destacado, en los últimos años incluso se ha convertido en un problema.

Una de las razones es, a su vez, algo que destaca Brand Finance en su más reciente ranking de marca país en donde el país nórdico creció 83 por ciento respecto a su valor registrado el año pasado.

De acuerdo con el reporte elaborado por la consultora, el turismo en Islandia ha crecido notablemente en el último año, algo que impactó directamente su participación en el PIB.

La serie de Game of Thrones se convirtió en uno de los factores, ya que eligió al país insular para grabar la mayoría de sus escenas de invierno. Esto contribuyó al arribo de 1,8 millones de visitantes extranjeros en 2016, un notable 40 por ciento respecto a 2015. Tendencia que se mantiene este año, pues entre enero y febrero el turismo extranjero aumentó 59 por ciento respecto al año pasado.

El incremento de visitantes representa una derrama de aproximadamente 212 millones en 2016, de acuerdo con Brand Finance. Esto podría sonar más que positivo si consideramos que Islandia tiene más turistas que habitantes, la proporción sería uno a cinco, algo impresionante.

Sí, es asombrosa la cantidad de visitantes y, aunque desde fuera lo podemos ver positivo, para el gobierno islandés parece que ya es algo abrumador. De hecho, a principios de este año las autoridades del país consideraron la posibilidad de aplicar un impuesto al turismo.

La razón, es que tratan de contener la excesiva llegada de turistas y, al mismo tiempo proteger sus tesoros naturales, así como conservar su atractivo turístico.

“El sector y todos nosotros tenemos que tener cuidado de no ser víctimas de nuestro propio éxito”, dijo Thordis Kolbrun Reykfjord Gylfadottir, ministra de Turismo de Islandia, en una entrevista en marzo pasado, en Reykjavik, citada por Bloomberg.

El boom tiene muchos factores, entre ellos, el impulso que se dio al turismo después de la crisis de 2008 que devaluó la moneda local y sumió al país en problemas económicos. Decidieron contratar agencias para llevar turistas, esto resultó más de lo que se esperaba, y si esto le sumamos factores estimulantes como Game of Thrones, el atractivo se potencia.

Sin duda, Islandia no quiere cerrar su puerta a los turistas, por el contrario, dado un recorrido por diversas entrevistas y análisis en medios internacionales, lo que intentan es atraer empresas que fortalezcan la industria turística nacional, pero al mismo tiempo no exceder la llegada de turistas y, tampoco poner en riesgo sus tesoros naturales pues, al exponerlos demasiada gente, puede ponerlos en riesgo, lo que se traduciría a una perdida de atractivo turístico.