Francisco García Márquez, Mamado Nervo y otras pifias que dañan la marca personal de políticos

Los errores de los políticos y sus equipos de trabajo al referirse a acontecimientos históricos, efemérides, títulos bibliográficos y otros aspectos de la cultura general suelen llamar la atención de las audiencias y la opinión pública, quienes no tardan en hacer escarnio de estas equivocaciones a través de redes sociales y otros canales que tienen a su alcance.

La última de estas pifias corre a cargo del Congreso del estado de Veracruz, cuya mayoría la componen legisladores emanados del partido Movimiento de Regeneración Nacional -Morena-, el mismo que llevó a Andrés Manuel López Obrador a ganar la presidencia de México que hoy ocupa.

Y es que, para referirse a los 92 años del natalicio del extinto escritor colombiano Gabriel García Márquez, el community manager de este órgano legislativo presentó una imagen informativa que se refería al premio Nobel de literatura como Francisco y no Gabriel, además de referirse a él como un escritor tanto mexicano como colombiano… y todo en la misma publicación.

De inmediato, las burlas no se hicieron esperar a través de las redes sociales, sobre todo porque no es el único error que recientemente haya tenido alguna instancia relacionada con el partido Morena.

Y es que hace unas semanas también hubo una equivocación por parte de Beatriz Gutiérrez Müller, quien  se refirió al escritor Amado Nervo como “Mamado Nervo” en una clara equivocación por parte de la esposa del presidente López Obrador.

Antes, la Secretaría de Cultura, a cargo de Alejandra Frausto, se equivocó en sus redes sociales al referirse a la celebración del 5 de febrero -Día de la Constitución mexicana- como la conmemoración de la Batalla de Puebla -que en realidad se celebra el 5 de mayo-.

Son errores que colocan al partido Morena en el blanco de críticas y que, a decir de voces como la del caricaturista Francisco Calderón, le resta autoridad moral al instituto político.

La alusión se hace con respecto a otros errores cometidos por políticos mexicanos en otros momentos, como cuando el ex presidente Enrique Peña Nieto fue señalado por no poder responder tres libros que le hayan impactado en su vida.

También puede recordarse cuando el ex presidente Vicente Fox Quesada se refirió a Jorge Luis Borges como José Luis Borgues o como cuando Carmen Romano, esposa del presidente José López Portillo, se atrevió a tocar un piano que nadie podía tocar durante una gira por Europa.