Como una medida para mantener la competitividad en el mercado, Ford anunció un recorte masivo a sus puestos administrativos que considerará a cerca del 10 por ciento de su fuerza laboral a nivel mundial.

En números duros se espera que, como parte de su estrategia de reestructuración, la recocida marca estadounidense elimine 7 mil puestos de trabajo hasta agosto próximo, lo que le permitiría ahorrar cerca de 600 millones de dólares al año.

La noticia fue dada a conocer este lunes por el director generar de la compañía Jim Hackett, que puntualizó que la “cuarta oleada” de reestructuración comenzará este martes para tener la mayoría de los despidos para el 24 de mayo próximo.

“Para tener éxito en nuestra competitiva industria y posicionar a Ford para resultar victorioso en un futuro con carga rápida, debemos reducir la burocracia, empoderar a los gerentes, acelerar la toma de decisiones, enfocarnos en el trabajo más valioso y reducir costos”, puntualizó Hackett.

Medidas concretas ante contextos inciertos

El movimiento es parte de un plan de austeridad que se anunció a principios de este año, el cual además de una serie de despidos incluye el cierre de algunas platas, la revisión de ciertas alianzas así como el fin de la producción de algunos modelos.

El objetivo de dichas medidas es sostener la rentabilidad de la compañía en un contexto adverso, con muchas dudas respecto del futuro de la empresa -en particular- y de la industria automotriz -en general-.

Esto responde a los números de crecimiento moderados que el sector automotriz ha registrado en diversas partes del mundo, en donde algunas regiones incluso presentan números a la baja.

Para muestra, basta con mencionar los datos entregados por los principales fabricantes a principios de este año, en donde se estimaba que durante 2018, en Estados Unidos se habrían vendido cerca de 17.2 millones de vehículos nuevos, prácticamente la misma cifra registrada durante 2017.

En Europa, el panorama es menos tentador con una caída del 8 por ciento durante el último trimestre de 2018, de acuerdo con cifras de la Unión Europea.

Plan con resultados que puede durar poco

La reestructuración por la que ahora apuesta Ford parece estar dando resultados positivos, cuando menos, para los intereses de la firma.

Durante el primer trimestre del año, las acciones de la compañía superaron por primera vez los 10 dólares desde agosto de 2018.

La subida de los papeles del segundo mayor fabricante de automóviles de los Estados Unidos llevó a la compañía a recuperar un valor de mercado de 41 mil 500 millones dólares, el mejor escenario desde el 24 de abril de 2009.

No obstante, este escenario prometedor podría venirse abajo ante la batalla comercial que ahora mismo protagonizan China y Estados Unidos.

En gran medida, los ahorros que se esperan de este plan que incluye despidos y cierres busca recuperar capital para producir el primer vehículo utilitario deportivo a baterías firmado por la empresa en China, como parte de un plan de tres años para desarrollar 30 modelos para el mercado automotor más grande del mundo. Diez de estos modelos serán vehículos impulsados con nuevas energías.

La idea es mejorar las ventas de Ford en China, mercado con potencial en donde la venta de la marca norteamericana cayeron 36.9 por ciento para caer hasta las 752 mil 243 unidades durante 2018.

Este plan podría desvanecerse si se toma como ejemplo lo que sucede con Huawei y las posibles respuestas que China emitirá en consecuencia.