Falta de audiencia, la constante que dejó el #DebateChilango

Los días de la semana, los horarios, los candidatos y los formatos de los encuentros hicieron poco atractivos cada uno de los debates.

#DebateChilango
Foto: Twitter/IECM

Pese a la actividad que tuvo en redes sociales el tercer #DebateChilango, organizado por el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM), una de las lecciones que dejó cada uno de los tres encuentros entre candidatos fue el poco interés que pusieron los capitalinos en su transmisión.

Los días de la semana, los horarios, los candidatos y los formatos de los encuentros hicieron poco atractivos cada uno de los debates, que a pesar de tener un promedio de 3 millones de cuentas alcanzadas y 3 millones y medio de impresiones en Twitter, los ciudadanos no tuvieron entusiasmo por seguirlo.

Y es que los días que el instituto electoral capitalino eligió para los debates fueron miércoles y jueves, y el horario fijado fue el de las 19:30 horas, una hora del día (o de la noche) que significa el regreso a casa de millones de trabajadores capitalinos y de la zona metropolitana, además de un tiempo en el que la programación programa telenovelas y otros contenidos.

Por otra parte, sólo fueron algunos canales de televisión y algunas radiodifusoras del gobierno, las que transmitieron el encuentro entre los siete aspirantes a la jefatura, en el que compartieron sus descalificaciones y propuestas.

Una de las cosas que hizo pesado el proceso de los debates fue la cantidad de aspirantes a gobernar la capital del país, que en esta ocasión son siete (cinco candidatas y dos candidatos), quienes no terminaban ideas y protagonizaron más por las descalificaciones o desplantes que en el propio proceso.

Medios de comunicación, como ADN Político, salieron a las calles para monitorear el seguimiento del #DebateChilango en el metro de la Ciudad de México; sin embargo, la muestra dio una indiferencia a lo que estaba pasando.

Y de esta manera, siendo un debate en el que muchas ideas eran compartidas, no se prestó atención en el contenido que los candidatos ofrecían, ya que los intentos por aprenderse discursos, la lectura de textos fuera del plano en el que se les cuestionaba a las candidatas y candidatos generó que la conversación digital saltara más a esos puntos que al propio tema político.

La conversación digital

El debate tuvo cerca de 170 mil conexiones en la transmisión por YouTube del Instituto Electoral capitalino.

En Twitter, el hashtag “#DebateChilango” registró cerca de 4 millones 548 mil 717 cuentas alcanzadas, 5 millones 230 mil 513 impresiones y alrededor de 100 tweets por minuto, de acuerdo con cifras de TweetReach.

En cuanto a volumen generó cerca de 54 mil 667 tweets, siendo las 20:56 horas y las 21:19 horas los horas, horarios en donde los candidatos protagonizaron tres hechos relevantes durante la transmisión.

En primer lugar, la candidata independiente, Lorena Osornio, tuvo accidentados momentos a la hora de transmitir su discurso, lo que generó el comentario en Twitter de “cómo se podían activar los subtítulos para entenderle”.

Por otro lado, los candidatos Claudia Sheinbaum de la coalición “Juntos Haremos Historia” y MIkel Arriola del Partido Revolucionario Institucional (PRI) tuvieron un intercambio directo por impresiones de datos y la aspirante a la jefatura de gobierno recordó los hechos de la matanza de Tlatelolco de 1968.

Pero una de las estampas que se quedaron en la tercera edición del acto fue cuando la candidata del Partido Nueva Alianza, Purificación Carpinteyro encaró a Claudia Sheinbaum sobre su aparente “ignorancia” sobre los conceptos digitales, un momento que generó tensión incluso en los moderadores, quienes tuvieron que repetirle a la candidata que su tiempo había terminado y debía regresar a su lugar.

No cabe duda, que el espacio buscaba, de la mano del Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM), una ambiciosa cobertura en todos los rincones de la capital, desde la transmisión en decenas de negocios, pantallas cubriendo el debate en toda la red del Metro, transmisiones por televisión y medios electrónicos.

Los primeros debates, la confrontación y ataques fueron una constante durante las seis horas en los tres debates, en este tercero aún había capitalinos que estaban esperanzados de que este último encuentro sería algo diferente, cerrar con propuestas, pero los constantes ataques, ideas a medias, titubeos y pánico escénico volvieron a evidenciar las deficiencias de los políticos en la capital.

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