Durante la semana pasada, Facebook y el Instituto Nacional Electoral (INE) anunciaron un acuerdo de colaboración para desarrollar mejores prácticas que promuevan el uso responsable de la red social durante el proceso electoral y la etapa de campañas que se vivirá en el país durante los siguientes meses.

En un principio, información divulgada por el organismo electoral refería que el INE sostendría reuniones con los directivos en México de Google y Facebook para trazar rutas conjuntas que permitirían blindar el proceso electoral de problemas relacionados como las fake news, al tiempo que se trabajaría por eliminar cuentas falsas y dar capacitación a los funcionarios para mejorar su conocimiento sobre el funcionamiento y los alances de ambas plataformas.

No obstante, el memorándum de cooperación Facebook-INE del cual se ha difundido cierta información, parece no marcara directrices claras para que estos objetivos se cumplan en tiempo y forma.

El el documento que consta de siete cláusulas que ha sido revelado parcialmente por medios como El Universal y Radio Fórmula, no contiene ningún apartado en el que se hable de la responsabilidad que supuestamente tendría Facebook en el combate así como regulación de información falsa o con pocos fundamentos que pudiera afectar el proceso electoral.

En cambio, el convenio asegura oficinas provisionales a la plataforma de Mark Zuckeberg en las instalaciones del INE así como acceso total a la información electoral derivada del Programa de Resultados Preliminares durante la jornada de votación.

De manera textual el convenio indica: “El día de las elecciones, el instituto proporcionará un espacio físico en sus oficinas, donde la empresa podrá realizar actividades relacionadas con las elecciones, como publicar en sus plataformas videos en vivo de las actividades del día de las elecciones por Facebook o sus aliados”.

México cuenta con un padrón electoral de cerca de 85 millones de personas, de las cuales se puede decir que 35.6 millones son usuarias de Twitter y poco más de 65 millones tienen habilitado un perfil en Facebook.

De igual manera, se detalla que Facebook tiene la intención, más no la obligación, de hacer disponibles sus productos de participación ciudadana para los usuarios del país.

Dicho documento también incluye cláusulas sobre el INE, generales, confidencialidad, gastos, plazos y terminación, así como disposiciones varias.

Es interesante notar que dentro de la cláusula de confidencialidad, sindica que ninguna de las partes debe permitir que se disemine, divulgue o se haga publica información relacionada con el memorándum.

Los términos en los que se dará la colaboración entre el INE y Facebook no deberían tomarse a la ligera. Espacios digitales como las redes sociales tendrían una fuerte influencia en la construcción de criterios, opiniones y percepciones alrededor del proceso electoral.

Recordemos que de acuerdo con la Asociación de Internet.mx, para 6 de cada 10 mexicanos las nuevas tecnologías y herramientas derivadas de internet los acerca a los procesos democráticos en México.

Si bien gran parte de la responsabilidad se enfocará en el criterio y buenas prácticas del propio usuario, también es cierto que las autoridades electorales tienen la obligación y posición para establecer normas que regulen el uso de estos espacios, más cuando consideramos que la lucha contra problemas como las fake news ha sido una una batalla complicada para Facebook.

Luego de que la plataforma aceptará que 126 millones de estadounidenses recibieron información falsa —mucha de ella vinculada a operadores desde Rusia— durante el proceso electoral de 2016, la firma tecnológica emprendió una campaña mediática para demostrar que tomaría diversas iniciativas para combatir información falsa en su plataforma.

No obstante, un reportaje firmado por The Guardian, revelaba que los periodistas que trabajan para Facebook habrían confirmado que “los esfuerzos para combatir la información falsa han fracasado y que la compañía (Facebook) solamente los ha usado para una campaña de relaciones públicas”.

Mantener las alertas encendidas sobre el papel y verdaderas resposabilidades que Facebook asumirá durante el proceso electoral en México será vital, para evitar que los aparentes esfuerzos que el INE intenta establecer con este tipo de plataformas terminen en una simple campaña de posicionamiento a favor de la red social, que poco impacto tendrá en el combate contra las noticias falsas.