• Junto con la Comisión Europea y el Consejo de la UE, el Parlamento es la institución más importante del bloque

  • Para las próximas elecciones, alrededor de 28 países autónomos de la región participarán en el proceso

  • Hace medio año, se reportaba que Europa aportaba 375 millones de usuarios a la población total de Facebook

Hace dos semanas, Facebook anunció que volvería a instaurar ciertas reglas publicitarias en la Unión Europea (UE). Estas medidas, que ya habían sido implementadas anteriormente en otras regiones, tienen como objetivo evitar la interferencia extranjera en el próximo proceso electoral del bloque. Debían impedir que agencias y organizaciones externas a un país colocaran anuncios para cambiar los patrones de votación de la población local. Al menos, en teoría.

De acuerdo con The Drum, la estrategia de Facebook no es tan efectiva como prometió en un inicio. Nathaniel Glitcher, líder de ciberseguridad de la red social, advirtió durante la F8 de la compañía que algunos agentes han logrado burlar sus reglas publicitarias. El experto reafirmó que grupos extranjeros han empleado a agencias locales para servir como prestanombres para la transacción. El engaño efectivamente les permite ignorar las medidas de la plataforma.

Facebook habría registrado al menos dos incidentes, no relacionados, donde sus reglas fueron burladas. Gleicher apuntó que ambas operaciones se originaron en Rusia y utilizaron “tácticas similares” para burlar las reglas publicitarias de la plataforma. El experto reafirmó que, tras detectar estos intentos, se bloquearon alrededor de 97 cuentas radicadas en Ucrania. Sus proyectos habrían tratado de esparcir información falsa sobre Siria, Rusia y Crimea.

Promesas rotas de Facebook

No es la primera vez que se acusa a las redes de fallar sus compromisos. A finales de febrero, The Guardian recriminó tanto a Facebook como a Twitter por no reducir el impacto de las noticias falsas. La situación es tan grave, que algunos gobiernos ya tomaron el asunto en sus manos. Sri Lanka bloqueó dichas plataformas tras los ataques de Pascua. Y Reino Unido pretende aplicar multas a los servicios si siguen sin proteger a su público de contenido tóxico.

Sin embargo, para las elecciones en la UE, la situación de Facebook es particularmente compleja. No solo se trata de un proceso democrático regional, donde varios países votarán para renovar una misma institución transnacional. Además, el mismo Parlamento Europeo ha recriminado a la red social que no haga excepciones a su regla para partidos e instituciones pan-europeas. De hecho, la plataforma (casi) lo había prometido para finales de abril.

La posición de Facebook no podría estar más entre la espada y la pared. No solamente tiene un largo historial de promesas incumplidas, mala implementación de medidas de seguridad y poco profesional manejo de información. Además, las mismas autoridades europeas la están presionando para suavizar sus medidas de protección para publicidad política. Si cede a las exigencias del Parlamento, la red social se vería forzada a llevar un modelo mixto.

En el mejor de los casos, se seguirán colando agentes maliciosos por el filtro de Facebook. Y éste los detendría mucho o poco después del daño. Pero si la situación verdaderamente se sale de control, podría arriesgarse a que una campaña regional pase desapercibida. Si esto sucede, podría tener el potencial de cambiar el curso de la elección. Entonces, Mark Zuckerberg tendría un nuevo Cambridge Analytica entre manos.