Con el paso de los años, la llegada de eventos deportivos de talla internacional al país detonó el interés de los aficionados por diversas disciplinas más allá del futbol; la Fórmula Uno, NFL, NBA, entre otras, comprobaron la aceptación del público nacional a sus estrategias de expansión de mercado.

En México, datos de Nielsen señalan que el futbol cuenta con el 76 por ciento del interés de los aficionados, seguido del básquetbol con 17 por ciento y el futbol americano con el 12 por ciento. Por lo que estos números representan áreas de oportunidad para las múltiples disciplinas que cuentan con ligas profesionales en el país.

Ejemplo de ello es la Liga Mexicana de Beisbol que desde hace un año rediseñó sus estrategias de mercadotecnia y difusión en búsqueda de nuevos aficionados, Ivette Pérez Nieto, ejecutiva de marketing de la organización señaló que si bien los esfuerzos de marketing se realizan sobre la marcha, la base de su trabajo está definida en dos direcciones, la parte digital así como el incremento de experiencias en los parques de pelota.

“La afición del beisbol estaba muy arraigada a las tradiciones, medios convencionales y las nuevas generaciones no tenían ese acercamiento al deporte, entonces se implementó una estrategia digital para interactuar con los nuevos aficionados ayudó muchísimo a que ellos empezaran a conocer y acercarse más al beisbol”.

Asimismo, se implementaron, a través de plataformas digitales, paquetes de comercialización para que se pudiera aumentar el alcance a territorios donde se tiene interés por el beisbol aunque no se cuente con un equipo representante. Se proyecta que para este año se incrementen los seguidores de este deporte a 36 millones desde los 30 millones del año pasado, lo que significa un incremento del 20 por ciento.

Plataformas digitales, vitales para la difusión

Facebook Live, YouTube, Twitter y servicios de video bajo demanda como Cinépolis Klic, son parte fundamental para que la Liga Mexicana de Beisbol logre conectar con sus aficionados, además de que sirvió también para que los equipos aumentaran su presencia en otras regiones del país.

No solo eso, el hecho de que este tipo de ligas apostarán por la cobertura digital generó la reacción de los medios tradicionales, quienes buscaron sumarse a la conversación. Ricardo López Buenrostro, director de mercadotecnia de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional, indicó que el alza, además de internautas, sino de asistentes a los gimnasios donde se llevan a cabo los encuentros derivó en convenios con televisoras.

Datos de la liga precisan que en el país, de los 76 millones de perfiles en Facebook que habían durante 2017, 19 millones tienen interés por el baloncesto, al tiempo que cifras de Consulta Mitofsky sostienen que más de 28 millones de personas gustan ver o practicar básquetbol en el país.

Responsabilidad social, estandarte de promoción

Otro punto que consideró López Buenrostro como fundamental para lograr aumentos en la participación de los aficionados es la responsabilidad social; con el programa social “LNBP contigo” se realizan clínicas, visitas a escuelas y hospitales, así como campamentos. Esto ayudó a que la asistencia a los partidos sea principalmente de familias, datos de Ibope señalan que el 65 por ciento de los asistentes son hombres y 35 por ciento mujeres.

A su vez, Jesús Álvarez, gerente de eventos de NFL México, detalló que mediante los programas, Tochito y Play 60, se motiva a que los niños realicen actividad física, es entonces que se agregan a socios de la familia de esta liga a que sean parte de los eventos.

Mediante alianzas y convenios con gobiernos estatales y autoridades del deporte, se da difusión a este tipo de actividades para que se logre el objetivo de aumentar el deporte, además de detonar al arraigo hacia esta disciplina.

Es así como las diversas ligas en México han adaptado sus esquemas de trabajo en búsqueda de nuevos aficionados, ofrecer mejores experiencias así como lograr que nuevos patrocinadores; han encontrado mecanismos con los que han generado un incremento en el interés, sin embargo, el reto continúa.