• De acuerdo con Spaces, la Ciudad de México tiene un inventario de coworking de 232 mil 394 metros cuadrados

  • Office Vibe apunta que los individuos que trabajan en estos espacios son mejores completando tareas a tiempo

  • En cifras del Inadem, recopiladas por El Financiero, para 2017 ya existían 74 instalaciones de este tipo en el país

Durante los últimos años, el entorno del coworking se ha expandido a cada vez mayor velocidad. De acuerdo con cifras de Statista, sus número se han multiplicado a una velocidad casi exponencial desde su debut en 2005. Ahora, la industria resulta tan atractiva, que incluso jugadores tradicionales del mercado de la hospitalidad (llámese, los hoteles) están lanzando sus propias iniciativas locales. Ya ni siquiera son un esquema exclusivo para startups.

Tal y como lo señala Coworking Resources, compañías establecidas como Microsoft, IBM y Amazon están moviendo parte de sus operaciones al coworking. También nuevos gigantes del mercado, como Airbnb, están transitando a este modelo. Y, por supuesto, conforme la gig economy va tomando vuelo, también hay cada vez más profesionales independientes que prefieren estos espacios al home office. Su crecimiento es, entonces, imposible de negar.

Y conforme crece la demanda de espacios de coworking, crecen las posibilidades de los jugadores más grandes de la industria. Mientras sus negocios se vuelven más exitosos, pueden expandirse a otros países. No es algo nuevo, pues marcas como WeWork llevan años invirtiendo millones de dólares (mdd) en estos proyectos. Pero en una industria reconocida por su cercanía a las comunidades locales, ¿cómo abordar una expansión internacional?

Un balance entre coworking global y local

Para cualquier compañía e industria de alcance global, uno de los retos más importantes será siempre la consistencia de marca. La experiencia de los consumidores con una compañía debe ser relativamente similar sin importar su lugar de origen. De hecho, es muy parecido al caso de los mensajes que transmite una compañía a través de varias redes sociales. Mónica Sansores, VP de Spaces en México, confirma que el principio se mantiene en el coworking.

La expansión global siempre es un desafío, especialmente cuando las marcas buscan mantener una imagen […] coherente a través de las fronteras y las culturas. Desde una perspectiva [internacional], creemos que todas las ciudades son iguales. Por ejemplo, en todas  las ciudades globales, [temas como] la movilidad son clave [al establecer un coworking].

A la vez, Sansores dice que los aspectos puntuales de la región también deben considerarse. La experta cree que, desde una perspectiva local, hay elementos que siempre son diferentes. En los coworking, estas características van más allá de los conceptos culturales. También hay factores más serios, como el tamaño y estabilidad de mercado, al igual que la economía del país. En ese sentido, la visión más valiosa que se puede tener es una mezcla global y local.

Ventajas frente a las propuestas locales

En todas las industrias donde conviven iniciativas regionales e internacionales, existe un cierto sentido de rivalidad entre ambas. En coworking no es distinto. De acuerdo con la experta de Spaces, su propuesta difiere en varios puntos de lo que ofrecen rivales que concentran su oferta a una sola ciudad o país. Comenta que una de las grandes ventajas es la reputación. El respaldo de una experiencia positiva en otras naciones es un plus crucial en nuevos mercados. Pero también hay otras ventajas de las iniciativas globales.

Cualquier persona que haga uso de nuestros espacios [de coworking] tiene la certeza que contará siempre con una alta calidad en el espacio e instalaciones. […] De igual manera, […] si un miembro […] quiere trabajar un día, semana o meses en alguna otra ciudad del mundo, puede hacerlo bajo el mismo costo.

A estos puntos, hay que sumarle la mayor capacidad de acción. Una empresa de coworking de escala internacional suele tener el respaldo de un mayor número de inversores y clientes. La ventaja de la capacidad financiera no puede subestimarse cuando los espacios locales tal vez no tengan las mismas posibilidades de financiamiento. El mismo principio es el que ha implementado Amazon para expandir su dominio retail a todo el mundo.

Las desventajas de los coworking internacionales

Pero eso no significa que las propuestas multinacionales no tengan sus retos. Sansores reafirma que, frente a las propuestas locales, sus coworking no tienden a ser tan reconocidos. Este relativo desconocimiento del mercado le impide penetrar fácilmente a nuevos países. El conocimiento de la audiencia objetivo, que para una propuesta nacional es casi natural, para un newcomer implica estudios e implementaciones de mercadotecnia y relaciones públicas.

Este reconocimiento del mercado local no puede subestimarse. Y es que la ventaja de jugar nacional trasciende al coworking. Un ejemplo claro es el de Luckin Coffee y Starbucks. La primera, en un intento por potenciar su poder adquisitivo, se lanzó al mercado bursátil norteamericano. A pesar de las expectativas, la marca tuvo un debut desastroso en Estados Unidos. Pero la cafetería americana, en su conquista de Asia, tampoco ha sido tan exitosa.

Si de algo sirve el ejemplo de Spaces, es para retratar las complejidades del mercado del coworking. Conforme la industria esté más competida, las barreras para todos los agentes irán haciéndose más complejas. Tanto para las iniciativas internacionales como para las nacionales. Y así como en cualquier otro segmento, quienes triunfen serán las propuestas que logren encontrar un valor diferenciado con las que puedan destacar de la competencia.