¿En realidad es un problema la decisión de Ford?

[g1_row]

[g1_1of1]

Para nadie es un secreto que la industria automotriz es un motor importante para la economía mexicana. Basta con reconocer que de acuerdo con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), este sector representa el 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional así como el 18 por ciento de la producción manufacturera, cifras que le permiten generar más de 800 mil empleos distribuidos a lo largo de toda la República Mexicana.

Durante los últimos años, con la llegada de nuevos jugadores así como la implementación de acuerdos comerciales con diversos mercados mundiales, esta industria ha registrado un crecimiento importante, el cual está apalancado por la exportación de automóviles y refracciones.

Cifras oficiales indican que durante el ultimo año, el sector automotriz en el país fabricó 3 millones 450 mil unidades, de los cuales 2 millones 760 mil fueron exportados y 1.6 millones se comercializaron en el mercado interno.

[/g1_1of1]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_1of1]

ventas_autos_2016-02

[/g1_1of1]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_1of1]

El territorio nacional supone para las grandes armadoras a nivel mundial un panorama lleno de oportunidades, en donde el costo de la mano de obra, la posición geográfica y el pago de aranceles por exportación son algunos de los factores más valorados por las mismas.

Aunque la industria ahora goza de un clima de crecimiento y estabilidad, es cierto que con las propuestas del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una economía proteccionista, hablamos de un sector que durante los últimos meses se ha visto en el ojo del huracán.

Quizá el caso más representativo ha sido Ford Motors Company y su decisión de cancelar la inversión para construir una nueva plata en San Luis Potosí, la cual tendrían un valor aproximado de mil 600 millones de dólares. La automotriz de origen estadounidense informó que en contraparte invertirá 700 millones de dólares en su planta ubicada en Michigan, como parte de su estrategia de expansión en su oferta de vehículos eléctricos, híbridos y autónomos, así como los modelos Mustang y Lincoln Continental.

[/g1_1of1]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_2of3]

Lo hecho por Ford no debe leerse a la ligera. Hablamos del fabricante del vehículos con mayor volumen de exportación hacia el mercado estadounidense; su vehículo Fusion es el auto con mayor volumen de expiración hacia Estados Unidos, seguido de la Dodge RAM 2500 de Fiat Chrysler; y la Chevrolet Silverado 2500 doble cabina de General Motors.

El asunto cobra relevancia si se considera que uno de los grandes pilares que sostiene al sector automotriz en el papis son las exportaciones. Con un crecimiento del 25.7 por ciento en el trimestre analizado a noviembre pasado con referencia al trimestre inmediato anterior, se prevé que las exportaciones automotrices superaron los 50 mil millones de dólares, números que ubican a la industria por encima del superávit que otros sectores como el petróleo, las remesas o el turismo alcanzaron, según la AMIA.

En consecuencia y como era de esperarse, la postura tomada por la armadora norteamericana no ha sido bien recibida. Han sido miles los consumidores que mediante redes sociales han demostrado su rechazo a la marca, mientras que algunos socios comerciales naciones de la firma ya han tomado posiciones más radicales al respecto.

Grupo Coconal, empresa dedicada a la construcción y a la concesión de proyectos de infraestructura, anunció el viernes pasado que no adquirirá ningún vehículo de la empresa Ford tras cancelar plan de inversión en México.

“Nos vemos en la penosa necesidad de informarle que a partir de esta fecha, nuestra empresa no adquirirá ningún vehículo de esa marca, asimismo también le informo que el programa de adquisición para el año que comienza queda cancelado de manera indefinida”, señala el texto firmado por Sergio Reyes, director de Maquinaria.

“Lamentamos que la empresa automotriz que dignamente representa en México y de la cual tenemos las mejores opiniones, haya tomado la desafortunada decisión que hoy nos obliga a suspender nuestras relaciones comerciales”, agregó.

[/g1_2of3]

[g1_1of3]

Principales países importadores para la industria automotriz mexicana

Porcentaje de exportaciones destinadas por país de acuerdo con datos de la AMIA

[g1_progress_circle value=”77%” size=”m” style=”simple” caption_color=”#898989″]

Estados Unidos

[/g1_progress_circle]

[g1_progress_circle value=”9%” size=”m” style=”simple” caption_color=”#898989″]

Canadá

[/g1_progress_circle]

[g1_progress_circle value=”2.9%” size=”m” style=”simple” caption_color=”#898989″]

Alemania

[/g1_progress_circle]

[/g1_1of3]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_1of1]

La firma de construcción participa en el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, distribuidor Vial La Marquesa, y la autopista Durango-Mazatlán, sólo por mencionar algunas, de acuerdo con su informe.

De igual manera, la empresa turística Grupo Experiencias Xcaret anunció la semana pasada que suspenderá la adquisición de vehículos Ford a través de un comunicado que proponía una postura fija ante en tema: “Los empresarios debemos unirnos para crear movimientos que generen círculos virtuosos de prosperidad y ciudadanía global, siempre atendiendo a la dignidad humana y haciendo énfasis en las coincidencias en lugar de en las diferencias. (…) De acuerdo a lo anterior, hemos decidido suspender, a partir de esta fecha, la adquisición de vehículos de esta marca”.

El enojo por la cancelación de la inversión en San Luis Potosí -misma que supondría la generación de 2 mil 800 empleos directos y más de 10 mil indirectos– es generalizado y, hasta cierto punto, justificado debido a la pérdidas para la economía estatal y nacional que esto podría ocasionar.

[/g1_1of1]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_3of5]

En territorio mexicano existen 10 armadoras con plantas de manufactura: Audi, Fiat Chrysler, Ford, General Motors, Honda, KIA, Mazda, Nissan, Toyota y Volkswagen. La mayoría de estas empresas han recibido amenazas por el próximo presidente de la Unión Americana centradas a la imposición de un arancel de 35 por ciento en la exportación de sus vehículos a Estados Unidos, mercado que figura como clave en sus planes de negocio.

A pesar de dicha situación y hasta el momento, firmas como Toyota, KIA y Nissan se han mantenido en sus intenciones por seguir invirtiendo en México, al considerar a la nación como un mercado con gran valor estratégico para mantener su rentabilidad en el mediano y largo plazo.

La decisión de Ford podría beneficiar los planes de expansión del resto de las armadoras ante el rechazo expresado por los consumidores finales y socios B2B, lo que en consecuencia podría restar puntos en participación de mercado para la empresa estadounidense, en el futuro inmediato.

[/g1_3of5]

[g1_2of5]

[g1_quote author_description_format=”%link%” align=”none” size=”m” style=”simple” template=”02″]

KIA, empresa que reportó un crecimiento en ventas de 110.4 por ciento durante diciembre pasado con la venta de 6 mil 30 unidades, aseguró que invertirá más de 3 mil millones de dólares en su plata ubicada en Nuevo León, misma que se construyó hace dos años y representa el 77 por ciento de la población del municipio Pesquería.

[/g1_quote]

[/g1_2of5]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_1of1]

tablita-automotriz

[/g1_1of1]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_1of1]

Con referencia a lo anterior es pertinente mencionar que, entre enero y septiembre de 2015, Nissan se ubicó como la marca con mayor participación de mercado dentro del sector automotriz en México con 25 por ciento del total, seguida por General Motors (18.6 por ciento) y Volkswagen (13.5 por ciento). Ford se ubicaba en la sexta posición con 6.2 por ciento, superado por Toyota y FCA (Chrysler) con 6.3 por ciento cada una. Por su parte, Honda y KIA se ubicaron en la posición seis y siete con participaciones de 5.5 por ciento y 3.6 por ciento, respectivamente.

Con el dinamismo actual del sector y los efectos -traducidos en generación y estabilidad de nuevos negocios así como en términos de posicionamiento de marca- de la cancelación de inversiones de Ford, las posiciones anteriores podrían cambiar de manera importante, en donde las empresas de origen oriental podrían ganar mayor peso y mejor posición.

Es cierto que uno de los temas que se considera como una de las afectaciones más serias ante la cancelación de la construcción de la planta en San Luis Potosí es la pérdida de miles de empleos.

Lo interesante está en considerar que tan bien pagados serían estos puestos. Un documento filtrado por el diario El Financiero, indica que Ford habría pagado a los trabajadores de su plata en San Luis Potosí un salario equivalente a entre uno y dos dólares por hora.

La cifra cobra relevancia si se considera que, de acuerdo con el INEGI, el subsector de fabricación de transporte, en donde está la industria automotriz, reportó en mayo de 2016 un pago por hora de 2.5 dólares, mientras que en Estados Unidos dicho sector paga 21 dólares por hora, según la Oficina de Estadísticas Laborales de aquel país.

[/g1_1of1]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_1of1]

[g1_quote author_description_format=”%link%” align=”none” size=”m” style=”simple” template=”02″]

En el nivel uno el salario por hora que habría pagado Ford alcanzaba un promedio de 21 pesos (poco menos de un dólar), mientras que en el nivel ocho, el más alto el salario por hora sería de 42 pesos.

[/g1_quote]

[/g1_1of1]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_1of1]

De esta manera, en el nivel uno el salario por hora que habría pagado Ford alcanzaba un promedio de 21 pesos (poco menos de un dólar), mientras que en el nivel ocho, el más alto el salario por hora sería de 42 pesos.

Al respecto, cabe resaltar que en el máximo nivel de empleo se encuentra sólo el 10 por ciento de la plantilla laboral de Ford, en el nivel siete el 20 por ciento y en el nivel seis el 30 por ciento. El resto labora en estratos más bajos.

Los puntos a evaluar son diversos. Lo que es una realidad es que la cancelación de inversiones por parte de Ford debe tomarse como un aliciente para el resto de la industria automotriz en la tarea de mejorar su oferta, sus condiciones laborales y su trato con el cliente final.

La gran oportunidad es para las armadoras de reciente integración que pueden optimizar sus innovaciones con la gran experiencia que México tiene en el sector automotriz. Lo mejor está por venir.

[/g1_1of1]

[/g1_row]