La religión en tiempos de redes sociales ha sido un tema de gran análisis, a la par de la oportunidad que han encontrado diversos cultos, para implementar estrategias de promoción y comunicación mediante estas plataformas.

Uno de los tantos episodios que ha ocurrido dentro de esta sitios, tiene que ver con el reciente llamado que hizo El Vaticano, para que las monjas dediquen menos tiempo a interactuar en redes.

El llamado ocurre luego de que la miembro de una orden de Carmelitas se unió a la tendencia “Hermana, yo si te creo”, con el que diversas mujeres protestaron en España contra el fallo emitido a “La Manada”, tal como se le conoce a un grupo de hombres que abusaron sexualmente de una mujer.

Tras la publicación, El Vaticano emitió un documento en el que habla de los significados de la comunicación, en donde advierte que la comunicación social se efectúa a través de una gran variedad de posibilidades, las cuales afectan la vida contemplativa y de silencio que deben de llevar ciertas órdenes que dedican su vida a ello.

“Por lo tanto, estos medios deben utilizarse con sobriedad y discreción, no solo en relación con los contenidos, sino también con la cantidad de información y el tipo de comunicación”, cita el documento.

Fe y redes sociales
Este tipo de llamados contrastan con la influencia que el Papa Francisco suma en Twitter, con más de 16 millones 700 mil seguidores en su cuenta en español, en donde expresa posturas personales así como contenidos en alusión a la organización católica.

Los líderes religiosos y su influencia en redes ha colocado a personalidades como el DalaiLama con más de 18 millones de seguidores.

No cabe duda que las redes sociales tienen efectos en todas direcciones, haciendo que la promoción y comunicación que ofrecen, sean recursos sumamente explotados y de manera exitosa por los cultos religiosos.