La industria de la música vive un momento que por un lado puede ser complejo y por el otro puede entenderse como más benéfico, esto se debe a que en el terreno de los espectáculos en vivo se ha visto castigada con la prohibición de los eventos masivos, mientras que en el terreno de la música grabada ha visto un impulso motivado por el aislamiento social al que se han sometido las personas por todo el mundo y el incremento en el consumo de contenidos desde diversos dispositivos y canales, como el streaming.

En ese sentido, es particularmente el streaming el apartado que se ha convertido en el salvador de esta industria, especialmente en el segmento de la música grabada. No obstante, no se trata de algo que haya logrado impulsar precisamente la pandemia, desde hace algunos años se ha generado este cambio que le ha servido a la música para poder seguir generando dinero.

Para tener una idea más clara de este tema, en la gráfica de este día compartimos datos de IFPI con respecto a la división de los ingresos generados por la música grabada a lo largo de los últimos años.

Como es posible observar, existe un claro declive en los ingresos que han logrado generar formatos como el físico, el digital o los otros, a excepción del streaming, que ha ido ganando participación de forma constante desde el 2015. Solo el año pasado (2019) logró aportar 20.2 mil millones de dólares a nivel global, cifra que sin duda supera considerablemente a las generadas por los otros formatos que se encuentran por debajo de la barrera de los 10 mil millones.

El paso del tiempo ha hecho notar a muchos lo conveniente que puede ser consumir música en streaming, según IFPI, en 2019 unos 341 millones de personas tenían una suscripción paga de streaming de música.

Recibe las gráficas del día con las noticias más importantes de mercadotecnia.

 

SUSCRÍBETE AL CONTENIDO PREMIUM POR TAN SÓLO $299