El retail es uno de los sectores que mayor claroscuros ha manifestado a raíz del contexto global actual, hay marcas que han ganado pese lo difícil del panorama, pero otras han visto su peor suerte.

Aunque se ha señalado en diversas oportunidades que los minoristas ya enfrentaban tiempos de transición y, en varios casos de crisis, producto del cambio en los hábitos de los consumidores, de sus intereses, así como del crecimiento del comercio electrónico, derivando en el cierre de miles de establecimientos en muchos países y la caída en ventas, hoy el reto es aún mayor.

Lo cierto es que crisis económica actual producto del coronavirus ha agudizado la situación y al mismo tiempo está acelerando varios cambios y descubriendo algunos más, por lo que las marcas del sector retail deben estar atentas y accionar de manera rápida a medida que las tiendas se reabren en el mundo.

Una transformación evidente

En ese sentido, diversos reportes han identificado claros signos del nuevo rostro que deberán mostrar los establecimientos a medida que entramos a la ‘nueva realidad’, mismo que se reflejará en la relación con el consumidor.

Al respecto, un reciente reporte de Euromonitor subraya el hecho de que aún se desconoce la duración de la pandemia y cómo es que se irán adaptando los gobiernos para dar respuesta y acelerar su mitigación. Pero, enfatiza, lo que sí es notorio son los grandes cambios de los consumidores que ya están en marcha a medida que la sociedad evoluciona ante el contexto que enfrentamos.

De tal forma, sostiene que uno de estos síntomas es que, pese a que las economías se reabran, el distanciamiento social puede convertirse en una medida permanente en nuestro estilo de vida, lo que se traducirá en ajustes de las marcas para poder tener contacto y reforzar los vínculos con sus clientes.

Por tanto, anticipa que ciertos aspectos tomarán mayor protagonismo en esta dinámica como: una mayor diversificación en la cadena de suministros; se hará más evidente la aceleración del e-commerce; crecerá la adopción de los pagos contactless; habrá un mayor interés en la robótica; las tiendas se reinventarán apostando más por el servicio pick-up y delivery; y aumentarán los beneficios para los trabajadores On-demand.

El estudio refuerza lo que han apuntado otras voces especializadas, como las emitidas recientemente por analistas de Morgan Stanley que considera que la industria del retail cambiará para siempre.

De acuerdo con su reporte, se refuerza la tesis del distanciamiento social y pronostican un aumento de las compras online, al tiempo que prevén que la visita a las tiendas físicas resulte mucho menos atractiva para los consumidores.

El reto del retail

Para los especialistas, este tipo de cambios serán de largo plazo, ponen como plazo mínimo hasta el verano de 2021 y advierten que únicamente sobrevivirán las marcas que sean capaces de leer y entender los cambios y necesidades de los consumidores, así como las que logren adaptarse rápidamente a ellos.

El reto está en lograr la premisa anterior con el objetivo de detener o amortiguar el impacto económico que, de por sí, ya es muy profundo. Al respecto, un reciente reporte de GlobalData revela que el gasto global en la industria minorista caerá un 3 por ciento durante 2020, equivalente a aproximadamente 549 mil millones de dólares.

Si bien, hay casos que se salvan como Walmart, Nike e incluso Amazon, la realidad es que todas las firmas del sector deben estar atentas a los posibles estragos. En ese sentido, vale la pena citar datos del US Census Bureau, los cuales advierten que la categoría con la caída más fuerte en ventas ha sido la de ropa y accesorios, con una contracción de ventas de 78.8 por ciento; seguida de electrónicos, que ha tenido una contracción en ventas de 60 por ciento; mientras que la categoría de muebles y accesorios para el hogar ha visto una contracción de 58 por ciento. Para todas ellas la pendiente es aún más pronunciada por lo que deben seguir con atención el comportamiento del consumidor.

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