La construcción de una marca siempre ha sido un proceso fascinante que genera una historia y acciones que marcan la diferencia de estas pequeñas compañías, una vez que con el tiempo y la pericia se convierten en grandes empresas.

Saber la historia de la marca, los elementos que determinaron su éxito y el alcance de sus acciones, son preguntas que siempre se han planteado departamentos como los comerciales y de mercadotecnia que se interesan en ello, como una forma de aprendizaje y que da testimonio de la efectividad o no de las estrategias que pongan en juego.

Existen diversas estrategias a la mano de los mercadólogos cuando buscan transformar una diea en una marca exitosa. Desde el diseño de un modelo de negocio, el planteamiento de una ruta crítica para el cumplimiento de objetivos y la adopción de tecnologías, la mezcla de estos recursos ha servido para lograr resultados, que buscan mantener la innovación.

La apuesta por generar una marca que madure y se mantenga entre las opciones del mercado es tarea de los mercadólogos que deben de interactuar en un ecosistema digital y saber equilibrar estos recursos online con los físicos, pues en esta medida logran el mayor resultados en los planteamientos que exigió la marca.

El proceso que conlleva convertirse en una súper marca es descrito por Scott Lerman en su obra: Building Better Brands: A Comprehensive Guide to Brand Strategy and Identity Development.

Dentro de su libro, Lerman asegura que una guía donde se plantean pasos permite a las marcas ser exitosas, por ello su trabajo se ha convertido en un interesante recopilatorio de los procesos que grandes marcas para las que trabajó como Caterpillar o 3M, han seguido para establecerse en el mercado de manera exitosa.

Y no es para menos leer las referencias de Lerman, pues en el caso de 3M, se trata de una compañía con un valor de mercado de 102 mil millones de dólares, mientras que Caterpillar logró ingresos por ventas de 38 mil 540 mdd.