En estos días se ha hecho patente el anuncio del gobierno federal, de evidenciar a las gasolineras con altos costos, así como las que ofrecen un precio más bajo.

La diferencia de precio que tiene cada una de ellas obedece a una discriminación, con base en los factores externos como lo son demanda, el lugar en el que se encuentran establecidas y el perfil del consumidor que pide su servicio.

El argumento de marketing no puede responder a la acusación que la Secretaría de Hacienda ha hecho, calificando de distorsión en el precio de los energéticos, que está alterando el precio objetivo para este 2019 de 19.50 pesos en gasolina regular y 21.04 pesos en gasolina premium.

Con un contexto tan polémico vale la pena recordar lo vigente que se encuentra la discriminación de precios en el mercado.

Discriminación de precios y sus factores

La discriminación de precios está influenciada por los factores internos, que son los que determina una marca con base en su modelo de negocio y externos, que son a los que tiene que adaptar el costo de cada uno de sus productos, dependiendo de la región, el perfil del consumidor y el costo extra que puede implicar llevar insumos a un punto de venta en específico.

En 2009 se dio a conocer la noticia de que McDonald’s retiraba su única franquicia de Islandia, debido al alto costo de los insumos y a la situación económica que atravesaba el país, lo que obligaba a re etiquetar el precio de sus productos.

Lyst, la operadora de la franquicia en ese país, reconoció en su momento que el costo de importar insumos a Islandia desde su principal proveedor, Alemania, era tan costoso, que para poder hacer rentable una hamburguesa Big Mac, su precio en ese momento tenía que pasar de 3.22 a 3.86 libras esterlinas (95 pesos, aproximadamente, al tipo de cambio actual).

La discriminación de precios exigía un alto costo para la supervivencia de la marca, sin embargo, la operación seguía complicándose, tomando en cuenta el alto costo de los insumos, como la simple cebolla usada en la preparación de estos alimentos.

El camino a seguir

El comportamiento de los costos marca el camino a seguir para una marca que los establece, con base en los factores internos/externos, que son los que marcan la pauta.

El camino a seguir por una marca para establecer precios, debe estudiar su comportamiento en función de los factores externos e internos que hemos estudiado, donde la estrategia de mercadotecnia debe saber vincularse con las decisiones que se toman en torno a la oferta que se tiene en el mercado, desde el diseño del producto hasta la influencia mediante estrategias de promoción que se busca seguir.

No hay mejores estrategias que otras, lo único que existe son decisiones que marcan el interés de una marca y que se reflejará organizacionalmente y ante la percepción del consumidor.