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Educación y clima de negocios detienen competitividad de México

A nivel internacional, México se encuentra entre los países con menor competitividad del mundo: educación y negocios son factores de freno.

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  • México se encuentra en los mercados menos competitivos a nivel internacional, según el ranking de IMD.

  • Entre los factores que influyen a las peores calificaciones son educación y el clima de negocios o legislación sobre los mismos.

  • En el tema educativo existe un gran rezago; mientras que en los negocios y la inversión extranjera está entre los principales de Latam.

Cuando se habla de competitividad de un país puede asociarse con la relación con el crecimiento a largo plazo. De acuerdo con Business School for Management and Leadership Courses (IMD), un país se considera competitivo cuando logra manejar sus recursos y competencias y con ello, aumentar la producción y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. En ese contexto, México se posicionó en el ranking 55 de 63 economías analizadas en World Digital Competitiveness Ranking 2021, realizada por IMD, es decir, tiene una posición baja de competitividad y los factores que influyen y detienen su avance con peores calificaciones son educación ubicándose en la posición 62 y clima de negocios en la posición 60.

En ese sentido, México necesita mejores condiciones para alcanzar mayor productividad y mejorar la calidad de vida de sus habitantes y haciendo más atractivo el panorama se volverá un punto de encuentro para el talento y la inversión.

Según el Índice Numbeo, México se encuentra entre los países con mejor calidad de vida de America Latina, después de Puerto Rico, Uruguay y Costa Rica. Ello, tomando en cuenta el desarrollo social, el poder adquisitivo, el acceso a la vivienda, a la salud y el costo de vida.

No obstante, si se compara con los países miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México ocupa los últimos lugares de mejor calidad de vida, después de Colombia y Chile.

Si bien, México ha avanzado en las últimas décadas si se compara con el Índice para una Vida Mejor de la OCDE, el país tiene un desempeño menor en educación, salud, calidad, medioambiental, relaciones sociales y satisfacción ante la vida.

Siguiendo los datos de la OCDE, solo el 59 por ciento de las personas de 15 a 64 años de edad tienen un empleo remunerado; sin embargo, el 27 por ciento tiene jornadas de trabajo largas.

“Al pedírseles que calificaran su satisfacción general ante la vida en una escala de 0 al 10, los mexicanos otorgaron una calificación promedio de 6, cifra menor al promedio de la OCDE de 6.7”, dice el Índice para la Vida.

¿Por qué educación detiene competitividad de México?

En el consenso actual entre teoría económica y políticas públicas se considera que entre más educación tenga la población, aumentará la competitividad y el crecimiento económico de los países, pero para que eso suceda las instituciones de educación, las empresas y los gobiernos tienen que poner manos a la obra.

En México residen 126 millones 14 mil 024 habitantes, de los cuales 33.6 millones de personas entre los 3 y 29 años estuvieron inscritas en el ciclo escolar 2019-2020, es decir, 62 por ciento del total, indican datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De ellas, 740 mil (2.2 por ciento) no concluyeron el ciclo escolar: 58.9 por ciento por una razón asociada a la crisis sanitaria ocasionada por la Covid-19, y 8.9 por falta de dinero y recursos.

El 89 por ciento de 3 a 29 años inscrita en instituciones públicas y 11 por ciento en privadas.

El problema que sigue prevaleciendo en el país es el acceso a la educación gratuita, universal y de calidad.

Ello, se ve reflejado en las personas que deciden terminar sus estudios y los que no, en el país solo el 42 por ciento de los adultos de 25 a 64 años han terminado la educación media superior, cifra menor a los países de la OCDE que se encuentra en 79 por ciento.

Como respuesta al problema de educación como factor que disminuye la competitividad en el país, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) recomienda que las instituciones de educación superior alineen “planes educativos con las necesidades del mercado laboral”.

El problema del acceso no es el único problema, sino que el sistema educativo genera que los estudiantes tengan un bajo rendimiento. En la aplicación del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) se mostró que la calificación de los mexicanos fue de 423 puntos, por debajo del promedio de los países miembros de la OCDE, con 493 puntos.

En ese sentido, el gobierno y demás integrantes de la sociedad deben comprender que la educación es el “pasaporte” del futuro de la sociedad en conjunto y para el crecimiento social y económico es un activo fundamental.

 

Clima de negocios y la contradicción con la inversión extranjera, ¿realmente detiene la competitividad?

Según el World Investment Report 2021 publicado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), México se ubicó como el noveno receptor de inversión extranjera directa (IED). El país se cataloga como uno de los más competitivos a nivel internacional.

Y es que el Tratado de México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha permitido que sus socios confíen más en la nación y los principales inversores son: Estados Unidos, España, Canadá, Japón, Alemania, Bélgica, Países Bajos, Italia, Francia y Reino Unido.

En cuanto a industrias la manufacturera, la financiera, el comercio y la minería se enlistan como las más atractivas.

En ese sentido, México es una de las economías más competitivas de Latinoamérica, solo por detrás de Chile. Información del Foro Económico Mundial (WEF) apunta a que el avance competitivo se encuentra sustentado en la “eficiencia del mercado interno, la competencia nacional y extranjera en el mercado de bienes, el incremento en la flexibilidad e incentivos del mercado laboral y el acceso a servicios financieros”.

 

 

 

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