El desabasto de gasolinas para diversas gasolineras a lo largo y ancho del país se mantiene como tema prioritario dentro de la agenda mediática y aunque el gobierno asegura que el problema se solucionará a la brevedad, lo cierto es que las especulaciones sobre la situación mantienen un clima de incertidumbre que ya promete afectaciones mayores.

Con la intención de calmar los ánimos, y luego de una reunión con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que sólo el 20 por ciento de las gasolineras en la capital del país son las que mantienen frenadas sus operaciones como consecuencia del desabasto del combustible.

Esto se traduce a que sólo 80 de las 400 proveedoras de gasolina ubicadas en la capital del país se mantienen cerradas. Sin embargo, aún no se ha dado a conocer una fecha exacta en la que el abasto se regularice.

¿Quiénes ganan y quiénes pierden?

Ante la incertidumbre y la poca información, las especulaciones sobre un impacto mayor no se han hecho esperar.

por ejemplo, aunque la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) ha expresado su apoyo a las iniciativas del gobierno federal para evitar el robo de combustibles, exigió “una revisión de la estrategia integral” ante las perdidas que esto supone para muchas empresas. De acuerdo con dicho organismo, tan sólo en Michoacán, Querétaro y Guanajuato se han perdido cerca de mil 250 millones de pesos en empresas que operan en dichas localidades a consecuencia de la falta de gasolina.

Los que pierden

De esta manera, no sólo diversas marcas de gasolina han visto afectado su negocio. La industria automotriz ha sido una de las primeras en reconocer afectaciones al respecto.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), la entrega de autos nuevos se ha visto frenada en entidades como Michoacán debido a la dificultad para cumplir con el primer llenado de combustible especial que requieren los vehículos nuevos.

La idea es compartida por la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) quien suma a la lista el transporte de los empleados y el retraso de la entrega de componentes.

Otro de los sectores que podría resultar afectado es el de seguros de automóviles. Por un lado, la cantidad de clientes que quieran hacer valer su garantía de abasto de gasolina podría subir considerablemente, mientras que no faltará quien por la falta de este combustible se sucede varado y demande los servicios contratados mediante una póliza.

En esta misma línea, de acuerdo con la Confederación del Cámaras Nacionales de Comercio Servicios y Turismo (Concanaco), los pequeños negocios o PyMes serán los más afectados en el corto plazo debido a que estas empresas, por lo general, solo tienen inventario para una semana y el posible retraso en entrega de productos, difultades para viajar y sutiles de productos así como la baja del consumo, pueden afectar su crecimiento. De hecho, se estima que las ventas de los afiliados a la Concanaco ya bajaron al doble de lo esperado; pasaron de bajas de 5 a 10 por ciento.

Por último, el turismo será uno más de los afectados. Ante la incertidumbre del momento en el que se regularizará el suministro de combustible, muchos viajeros se han planteado la posibilidad de posponer viajes que así lo permitan. Sólo por poner en ejemplo, basta con reconocer que el, según la Asociación de Hoteles y Moteles de León, ya se han cancelado el 40 por ciento de las reservaciones para temporada de la Feria de León.

Los que ganan

Aún ante este panorama, existen algunas marcas que podrían ver su negocio crecer. Las firmas más beneficiadas, por lógica, serán aquellas que ofrece transportes alternativos que no demandan de gasolina para funcionar.

La venta y renta de bicicletas  podría irse a la alza, así como aquellas opciones de transporte colectivas. Estas últimas vivirán un claro-obscuro por razones obvias.