Desde hace, cuando menos, un par de años, el feminismo ha cobrado especial relevancia dentro de los mensajes creados por las marcas. Movimientos como #MeToo son reflejo del interés de las audiencias por dicho tema, mismo que ahora es retomado por Nike en su más reciente campaña.

Se trata del proyecto denominado Dream Crazier, el cual en una primera entrega, se materializó en un video que repasa momentos históricos del deporte femenino en la voz de Serena Williams, tenista que durante los últimos meses se ha convertido en un icono feminista en el mundo del deporte gracias a su reivindicación después de ser madre.

Esta primera ejecución ganó relevancia luego de que fuera transmitido durante la noche de premiación de los Oscar y ahora, la marca deportiva intenta hacer crecer la relevancia de su mensaje con la imagen de algunas deportistas mexicanas.

Figuras del deporte mexicano como Nicole Pérez (fútbol), Mariana “Barby” Juárez (box), Alexa Moreno (gimnasia olímpica), Paola Longoria (raquetbol), Alejandra Orozco (clavados olímpicos) y Paola Espinosa (clavados olímpicos) son parte de una segunda entrega de esta campaña con una serie de imágenes en las su imagen se acompaña de mensajes que buscan ser inspiración para el público femenino.

Algunas de estas ejecuciones fueron compartidas por las propias atletas desde sus cuentas sociales, mediante publicaciones que ganaron popularidad entre sus seguidores.

La importancia de hablarle correctamente a la mujer

Empatía y nuevas oportunidades de negocio son el motivador del mensaje que Nike ahora comparte con más de una marca. Una investigación firmada por She Knows indica que más de la mitad de las mujeres afirman adquirir productos de ciertas marcas luego de que estas firmas representan de manera positiva la imagen femenina, cifra que contrasta con el 25 por ciento de consumidoras que compran marcas o productos aún cuando la comunicación de los mismos ‘atenta’ contra la dignidad femenina.

Campañas referentes en este sentido como las realizadas por Dove, son el primer esfuerzo en esta materia; no obstante, la tarea para la industria del marketing es aún amplia y mucho más profunda que adoptar un verdadero discurso pro mujer.

Para nadie es un secreto que en cuestiones de mercadotecnia y publicidad, las mujeres son muy atractivas para un gran número de marcas. Sin embargo, los contratos por patrocinios aún no se pueden equiparar a los de los hombres. María Sharapova es la deportista mejor pagada en cuestión de publicidad, en 2015 obtuvo ingresos por 23 millones de dólares, pero lejos de lo que ingresó Roger Federer (58 mdd), según datos de Statista.

A esto se suman otras grandes brechas que aún no consiguen cerrarse como el polémico “impuesto rosa” o la inclusión de la mujer en puestos directivos dentro de la empresas.

En este sentido, para las marcas aún queda mucho camino por recorrer para cumplir la máxima ‘sé lo que dices ser; vende aquello que eres y no lo que quisieras ser’, más cuando construir marcas con propósito será la norma y eliminar los vacíos que los números anteriores reflejan será vital para ser entendidas como tales.