Cuando las marcas informan cifras engañosas: caso Facebook

La inversión en anuncios y estrategias de video advertising en redes sociales es uno de los recursos por el que están apostando las marcas para generar mayor engagement con los usuarios, por lo que plataformas como Facebook, Twitter, Snapchat, Pinterest e Instagram han desarrollado funciones y herramientas para volverse más atractivas para los anunciantes.

La red de Mark Zuckerberg es la de mayor alcance, actualmente cuenta con más de 1.7 mil millones usuarios activos a nivel mundial, según datos de Statista, y si a ello le sumamos los más de mil millones que tiene Facebook Messenger, la convierten en la red social más grande -por mucho-.

El principal motor de su crecimiento es la venta de publicidad, tan sólo durante el segundo trimestre de este año, Facebook reportó un incremento de sus ingresos del 59 por ciento, llegando a los 6 mil 440 millones de dólares; sólo por concepto de anunciantes percibió 6 mi 239 millones de dólares.

Sin embargo, los buenos resultados se vieron influenciados por un dato erróneo, debido a que calculó mal el tiempo de consumo de video por parte de los usuarios, resultando en cifras infladas. Cabe destacar que esta métrica es relevante para que los anunciantes decidan el dinero que invierten en publicidad en la plataforma.

En concreto, Facebook falseó los datos sobre el tiempo promedio de visualización de los videos publicados en la red social durante los últimos dos años; esto fue entre el 60 y 80 por ciento, según reportó por primera vez The Wall Street Journal.

La compañía de Menlo Park reconoció que la información sobre las cifras infladas es verídicas y argumentó que el error tuvo origen en su algoritmo de cálculo.“Este error se ha corregido, no tuvo impacto en la facturación, y hemos notificado a nuestros socios. También hemos cambiado el nombre de la métrica para hacer más claro lo que medimos”, detalla Facebook en su comunidad de ayuda para empresas.

Este error puede representa algo más que correcciones o pérdidas financieras, podría afectar la imagen de la marca y la confianza de los anunciantes, pues el vídeo es uno de las principales fuentes de ingresos por concepto de publicidad para Facebook.

Que una marca o compañía cometa un error de estas características puede tener un impacto a largo plazo, otras firmas han pasado por situaciones similares. El año pasado Toshiba reconoció que infló su reporte de ganancias durante siete años, entre las consecuencias se destaca una multa récord del gobierno nipón por 50 millones de dólares.