La canción del spot de precampañas de Movimiento Ciudadano parece no ser ajena a ningún ciudadano del país. Su pequeño protagonista (Yuawi) y el pegajoso jingle son quizá los grandes protagonistas del proceso precampaña que está por concluir en el país.

De acuerdo con las mediciones de Youtube, a poco más de un mes de su publicación en la plataforma, el video protagonizado por Yuawi que se encuentra en el perfil oficial del partido Movimiento Ciudadano cuenta con más de 25 millones 884 mil 195 views.

La cifra contrasta con los 2 mil 517 views que alcanza el video “¡Pepe Meade te desea una muy feliz Navidad!” publicado por el canal oficial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) el 22 de diciembre pasado o bien con el video de la esposa de Andrés Manuel López Obrador cantando “El Necio” que apareció dos días después y que hasta ahora suma 126 mil 435 views dentro del perfil en Youtube del precandidato.

El gran interés generado alrededor del spot de Movimiento Ciudadano no se limitó al entorno digital. Miles de medios a lo largo y ancho de la República Mexicana intentaron, de alguna forma, ser parte de la conversación que se generó alrededor del peculiar anuncio, con lo que no resultaba extraño ver entrevistas con el protagonista del peculiar video musical, encontrar notas destinadas a descubrir lo que había detrás del niño originario del pueblo Wixarika o contenido que hablaba de los proyectos futuros que se abrieron para el cantante de la banda de rock huichol Venado Azul.

En una primera lectura esto podría entenderse como un éxito para la estrategia de mercadotecnia y comunicación del partido político, cuya canción promocional logró colocarse en el imaginario colectivo de todo un país.

Las acciones por capitalizar el fenómeno que había generado no se hicieron esperar. La semana pasada, apareció un video en el perfil oficial de Clemente Castañeda, precandidato al senado por Movimiento Ciudadano, titulado “Un día con Yuawi” en él aparece el aspirante platicando con Yuawi sobre sus deseos, en pro de mostrar lo que viven los habitantes de la población nativa del menor. La pieza de contenido ahora suma más de 5 millones 397 mil views.

La línea a seguir se dibujaba clara; no obstante, un video publicado el día de ayer en redes sociales parece haber difuminado la utopía alrededor de esta acción de marketing político.

El nuevo esfuerzo de comunicación muestra un dueto entre “la pequeña celebridad” y Ricardo Anaya, aspirante a la presidencia por el partido en cuestión, interpretando el coro de la ya conocida canción.

Más allá del número de vistas generadas, lo interesante fue la reacción que generó en redes sociales. Hasta la tarde de ayer la etiqueta Yuawi generó más de 41 millones 708 mil 614 impresiones con un total de 20 millones 343 mil 309 cuentas de Twitter, de acuerdo con TweetReach. Un buen número de estas interacciones dejaron en claro que las audiencias no tenían clara la asociación que existe entre Movimiento Ciudadano, el cantante Yuawi y Ricardo Anaya, con lo que los comentarios de desacreditación no se hicieron esperar.

El error en la estrategia de comunicación es claro. El producto quedó opacado por la propia estrategia de mercadotecnia.

El protagonista del spot -que poco tiene que ver en realidad con las aspiraciones políticas del partido- se convirtió en el gran foco de interés de las audiencias, tendencia que incluso se reflejó en otros candidatos.

La siguiente gráfica generada en Google Trends muestra el fenómeno que no es nada menor.

El problema se hace aún más evidente cuando dentro de la gráfica se compara el interés generado por Yuawi y el candidato que intentó impulsar, Ricardo Anaya.

Lo que en un principio figuró como un acierto para el equipo de comunicación estratégico de Movimiento Ciudadano, ahora parecer ser su peor rival. Sobresalir frente personaje que la misma acción creó será el mayor reto.

Quizá el mayor error fue olvidar un básico de la mercadotecnia: Las acciones en cualquier arista de acción tienen que ser afines a los intereses del producto. Ambos elementos deben de jugar en una misma línea para obtener el objetivo deseado. En este caso parece que dicha premisa quedó por debajo ante la intención de generar empatía.

loading...