• En México, la categoría más popular de compra en ecommerce entre los consumidores es el de moda

  • Para finales de 2020, se espera que los productos de este mercado generen unos dos mil 762 mdd

  • De cerca le siguen electrónicos y juguetes, con ingresos anuales por dos mil 500 y dos mil 300 mdd respectivamente

Hoy en día, tras un tortuoso y largo camino, el comercio electrónico es ya una actividad muy bien establecida en la industria. A escala global, el ecommerce es visto como una solución viable al llamado “Apocalipsis Retail”. Tecnologías como la Red 5G y la Inteligencia Artificial prometen hacer todavía más poderosas estas actividades. Y con eventos como Single’s Day, el Black Friday y Cyber Monday, cada vez más personas están incorporándose al mercado.

Dentro de México, hay una tendencia similar. De acuerdo con Statista, la industria aún crece a doble dígito anual, con ingresos esperados de 10 mil 134 millones de dólares (mdd) para final de 2020. Según BlackSip, tan solo en 2017 casi se duplicaron las transacción por internet. Y en datos de Forbes, la penetración del ecommerce dentro de la República casi se quintuplicó entre 2017 y 2018. A la vez sería muy ingenuo pensar que no queda ningún reto por delante.

Penetración: El principal desafío para el ecommerce en México

De nuevo en cifras de Statista, para finales de este año, alrededor del 53.4 por ciento de la población en México tendría algún acercamiento al ecommerce. Si bien no se trata de una cifra nada despreciable, palidece frente al casi 81 por ciento con el que cerrarán mercados como el de Estados Unidos (EEUU). Aparte, en cifras del Departamento de Investigación de Merca 2.0, son pocas las personas que compran en línea más de una vez al mes. Su uso es ocasional.

Al respecto, en una entrevista con Merca 2.0, Erik McKinney, key account manager en Adyen México, apunta que seguirá incrementándose la penetración del ecommerce a corto plazo.

Se espera que dentro de los próxima década el escenario del ecommerce sea un elemento principal para el desarrollo económico. [Pero para aumentar el uso del comercio electrónico], las empresas han trabajado para que cada vez haya menos riesgo de comprar por internet.


Notas relacionadas


Ciberseguridad y confianza: Otro punto importante

Todo parece indicar que la penetración del ecommerce en México está directamente ligada con los posibles riesgos de comprar en internet. El mismo McKinney confirma esta tensión:

Las empresas quieren asegurarse que la información privada de sus clientes no se convierta en un punto de amenaza. De hecho, hoy por hoy, el tema de protección de datos es sensible. Solo en 2018, dos terceras partes de los negocios mexicanos fueron víctimas de ciberataques.

Pero no son los únicos puntos que se deben de resolver. En cifras de Expansión, en el primer trimestre de 2019 incrementaron en un 19 por ciento las reclamaciones de estafa en compras digitales, frente al mismo periodo de 2018. Según Reporte Índigo, más de una décima parte de la gente en México no confía en las entregas a domicilio en el país, por malas experiencias. Y en cifras de Forbes, a tres de cada 10 mexicanos les ha llegado un bien con retraso o daño.

La barrera final del ecommerce: Inclusión financiera

Tal vez el problema más grande del comercio electrónico de México es la baja bancarización en el país. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera de 2018, solo el 68 por ciento de los consumidores en el país tienen algún producto financiero. Peor aún, solo el 37 por ciento de la población de hecho posee una tarjeta de crédito, un requisito para comprar en línea. El experto de Adyen dice que por eso se fomentan los métodos de pago alternativos.

Hoy opciones de pago con gran potencial local como las carteras digitales. Éstas no necesitan una cuenta de banco para que se deje hacer una transacción. Además son seguras, aportan a la experiencia de compra de los consumidores y aumentan la fidelidad hacia los negocios.

No es que no existan soluciones a las barreras que enfrenta el ecommerce de México. Pero su implementación ha sido lenta. Aún hay un largo camino, que empieza reconociendo los retos.