Conductor de los Oscar renuncia por mensaje homófobo de hace años… por la boca muere tu marca personal

Oscar
Imagen de Bigstock

Cuidar la marca personal es una labor que no se interrumpe en ningún momento, sobre todo en tiempos en los que se existe una extendida presencia en redes sociales y otros canales.

La reflexión viene a propósito del reciente anuncio y posterior declinamiento a conducir los premios Oscar 2019 por parte del actor estadounidense Kevin Hart, quien se vio orillado a tomar esta decisión casi inmediatamente después de su designación debido a mensajes e ideas que expresó a principios de esta década.

En 2010, Hart explicó a través de su cuenta de Twitter  “si puedo evitar que mi hijo sea gay, lo haré”, sin que se aclarara en su momento si se trataba de un comentario aderezado con humor o si era realmente su sentir y manera de pensar.

Casi de manera inmediata que se anunció que él sería el anfitrión en la premiación anual más importante a la industria del cine habla inglesa, diversos usuarios de la red social divulgaron estos mensajes generador por el comediante hace ocho años, por lo que la críticas ante la designación no se hicieron esperar.

El actor se vio obligado a renunciar a conducir los premios bajo el argumento de no dañar la imagen de la ceremonia. Al mismo tiempo,  deja ir la oportunidad que había considerado como un sueño que persiguió toda su vida… y todo por comentarios hechos mucho tiempo atrás.

Los lenguajes y las maneras de expresión evolucionan con el paso del tiempo, expresiones que antes no eran consideradas como inadecuadas hoy lo son y la corrección política se funda en gran medida en mejores prácticas de convivencia, el problema surge  cuandoi la opinión pública saca de su contexto temporal y del paradigma en que se encuentran a expresiones y reacciones del pasado que hoy resultarían inaceptables.

Si bien la expresión del actor no sería aceptable en ninguna época, lo cierto es que se trata de conductas que sucedieron hace mucho tiempo. El hecho coloca en el tema de discusión la necesidad de cuidar de manera permanente lo que se publica en redes sociales, sobre todo cuando se es o se pretende ser una figura pública.