Suscríbete a Merca2.0 y accede a más 3,500 artículos exclusivos a suscriptores. Haz clic aquí

ARTÍCULO EXCLUSIVO PARA SUSCRIPTORES

Competencia disruptiva y un nuevo enfoque en marketing

Un estudio de BrandSpark revela que el 74 por ciento de los consumidores pagaría más por un artículo nuevo que ofrezca mejores valores agregados que la oferta actual.

Compartir:

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

La complejidad del mercado y las exigencias de los consumidores aumenta al mismo tiempo que lo hacen las nuevas tecnologías, factor que no sólo trajo consigo audiencias más empedradas, sino que también modificó de manera drástica y definitiva los modelos de negocio convencionales.

Ejemplos como la economía colaborativa, la impresión 3D o el crowdfunding, dejan en claro que las estructuras que por décadas guiaron al mercado hoy son cosa del pasado.

Estimaciones de PwC revelan que la economía colaborativa -modelo bajo el cual trabajan más de 7 mil 500 plataformas en todo el mundo– tendrá un impacto global de más de 335 mil millones de dólares en 2025, mientras que según estimaciones del Informe Wohlers durante 2015 la industria de la impresión 3D creció 25.9 por ciento -cerca de 5 mil millones de dólares– como consecuencia del desarrollo de impresoras y escáneres 3D de bajo costo.

[g1_row]

[g1_2of3]

Bajo el panorama que dibujan estas cifras, es posible afirmar que mediante el uso de los aveces tecnológicos, el consumidor obtiene cada vez más libertad, opciones y vías para satisfacer necesidades específicas por sus propios medios, es decir, sin contar con un intermediario que -en algunos casos y momentos- puede ser lento y poco eficiente en atender exigencias a la medida.

Jeremiah Owyang, fundador de Crowd Companies, refirió en una columna publicada por Forbes que, “más de la mitad de los norteamericanos ahora obtienen los productos y servicios que necesitan el uno del otro, de igual a igual, en vez de comprar a las empresas establecidas”.

El contexto, además de exigir un reajuste en la manera en la que las marcas conectan con sus públicos meta, también pone sobre la mesa una evolución disruptiva de la competencia, en donde el tamaño de la empresa, alcance o años de vida en el mercado parecen perder relevancia cuando de conquistar al consumidor se refiere.

La democratización de las nuevas tecnologías y la sofisticación de las mismas llevan son factores que llevan el terreno de competencia a otro nivel, en donde las pequeñas marcas tienen más y mejores opciones para competir con organizaciones mucho mejor establecidas.

El ejemplo más claro y tangible es el fenómeno Dollar Shave Club (DSC), empresa creada bajo financiación colectiva que logró poner en aprietos a Gillette, luego de ser una de las causas de la caída de su crecimiento a mediados de 2015, que se concentró en un 3 por ciento.

Durante el último trimestre del año pasado, el diario Financial Times reportó que aunque Gillette poseía el 21 por ciento del mercado de productos para afeitar en línea, su pequeño competidor participaba con el 54 por ciento del mismo. De hecho, la pequeña startup estadounidense cerró el año
con una facturación de 152 millones de dólares.

En meses pasados, y como un movimiento que se anticipa a las nuevas reglas de marketing y del mercado, Unilever adquirió a DSC tras pagar mil millones de dólares.

[/g1_2of3]

[g1_1of3]

Tecnologías que darán forma al mundo

Porcentajes de altos ejecutivos que consideran que serán particularmente importantes en los próximos 3 a 5 años, de acuerdo con Statista.

[g1_progress_circle value=”57%” icon_subset=”fontawesome-web-application-icons” icon=”retweet” size=”m” style=”simple” icon_color=”#a3a3a3″ text_color=”#dd3333″ caption_color=”#000000″]

Internet de las cosas

[/g1_progress_circle]

[g1_progress_circle value=”61%” icon_subset=”fontawesome-web-application-icons” icon=”phone-square” size=”m” style=”simple” icon_color=”#a3a3a3″ text_color=”#dd3333″ caption_color=”#000000″]

Soluciones móviles

[/g1_progress_circle]

[g1_progress_circle value=”63%” icon_subset=”fontawesome-web-application-icons” icon=”download” size=”m” style=”simple” icon_color=”#a3a3a3″ text_color=”#dd3333″ caption_color=”#000000″]

Servicios de almacenamiento en la nube.

[/g1_progress_circle]

[/g1_1of3]

[/g1_row]

[g1_row]

[g1_1of1]

El gran acierto de la empresa hoy propiedad de Unilever fue apostar por el uso de la tecnología para desarrollar una experiencia personalizada, premium y práctica para los usuarios.

Así el nuevo juego de la mercadotecnia es la experiencia entendida más allá de una activación BTL o de un buen servicio al cliente. El consumidor está dispuesto a pagar un precio más elevado por acceder a productos que ofrezcan un servicio más allá de su uso per se, tema que explica con exactitud el éxito de empresas como Uber o Netflix.

Celia Chávez, marketing manager de Nestlé México, apunta que “el consumidor dejó de ser un acumulador de bienes y se convirtió en un acumulador experiencias por las cuales está dispuesto a pagar más”.

Pensar en que la competencia es sólo el líder actual de la categoría o aquellos jugadores que se encuentran por encima de la marca propia puede ser una visión que ponga en riesgo el desempeño de las acciones de cualquier compañía. Las pequeñas y medianas empresas hoy tienen un campo de acción mucho más abierto que les permite ser competidores dignos frente a cualquier compañía, en donde la flexibilidad y el entendimiento de las nuevas tecnologías desde otro punto de vista parecen ser sus grandes aliados.

Como concluye Esther Murow, CEP de Alineum, “si hoy no cuidamos y no vemos lo que está pasando en otras industrias”, las marcas pueden correr el riesgo de fracasar con sus innovaciones. Es importante identificar “modelos de negocio que funcionan en otras industrias y que pueden ser transferibles al sector de la marca en la que se trabaja”, añadió la directiva.

[/g1_1of1]

[/g1_row]

Otros artículos exclusivos para suscriptores