• El éxito depende de lo que cada profesional entienda como tal, es una visión personal, pero en general todas las perspectivas coinciden en que causa un efecto de satisfacción y felicidad.

  • Las compañías se enfrentan con circunstancias cambiantes y los profesionales con ellas, pero existen claves que pueden trabajar para resultar el ganador entre los competidores.

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Ya lo dijo Jerry Rice: “hoy haré lo que otros no harán, para mañana lograr lo que otros no pueden”. Esta vida es una competencia en todos los aspectos, no sólo en lo profesional y el jugador debe estar preparado para todo, no sólo para el trabajo, pero en el caso de las empresas, la competencia es muy fuerte y constante.

Las compañías se enfrentan con circunstancias cambiantes y los profesionales con ellas, pero existen claves que pueden trabajar para resultar el ganador entre los competidores:

Enfócate en tu talento

Deberás hacer una introspección de quién eres y a dónde puedes llegar y con eso no será suficiente. Puedes ser el más destacado pero si no tienes talento, no te servirá de mucho. Talento es la forma en la que tú y nadie más hace las cosas, tu estilo, tus pasos, tus procesos y al final los resultados. Cualquiera puede tener los resultados que tú, nadie es indispensable, pero la clave está en el proceso. Si lo haces único serás atractivo y por tanto, cotizado.

Confía en ti mismo

Hay tres lenguajes que proyectas: verbal, corporal y sensorial. Toma clases de oratoria, ortografía y actuación. Parece broma, pero es fundamental expresarse de forma adecuada para “venderse”. Saber comunicar tus talentos, exaltarlos y que te retribuyan es clave para el éxito profesional sobre otros. La experiencia que le generas a otros es lo que te compran, no el resultado, porque al final habrá quien logre lo que tú, siempre lo hay, pero lo que tú aportas y nadie más es lo que te hace destacar del resto.

No te obsesiones con ganar

No se trata de ser mejor sino de ser diferente. Un profesional que se distingue trae consigo innovación y por ende, ofrece frescura a los procesos de cualquier empresa. Al hacer la diferencia y concentrarse en su propio trabajo y en mejorar cada vez más sus propios procesos en pro del proyecto común, simplemente ira adelante siempre, porque él marca la pauta.

Cumple con lo que se te pide

Parece sencillo cumplir con lo que el empleador pide, pero el candidato ideal además deja un plus. Gana desde el momento en el que una vez cubiertas las necesidades de la compañía, ofrece ese extra que nadie le pidió, pero que en su mentalidad y ganas está dejar. Tampoco lo hace por ganarle a nadie que no sea a él mismo.